JUDICIALES

Condenaron a dos meses de prisión condicional a Alfredo Duarte, secretario general de ATSA

El titular del gremio de la sanidad reconoció su culpabilidad en un juicio abreviado por haber apedreado una camioneta en el predio del sindicato en Angaco. La Justicia lo sancionó por el delito de daño y le impuso una orden de restricción de acercamiento a la víctima.

El fuero penal sanjuanino cerró el proceso judicial contra el secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) seccional San Juan, Alfredo Duarte, tras la homologación de una condena de dos meses de prisión de ejecución condicional. El dirigente gremial aceptó la responsabilidad de los hechos mediante un juicio abreviado para evitar el desarrollo de un debate oral.

En declaraciones a la prensa, el fiscal de la causa, José Plaza, precisó que la causa se originó a fines del año pasado en el camping que el gremio posee en el departamento Angaco. El altercado se desató cuando la familia Gómez estacionó una camioneta 4x4 a la sombra de un árbol en el predio, situación ante la cual Duarte reaccionó arrojando un piedrazo contra el vehículo.

Modificación de carátula y reglas de conducta

Si bien en una instancia inicial el Ministerio Público Fiscal había imputado al sindicalista por los delitos de daño y amenazas simples, la recalificación acordada ante el juez de Garantías, Alberto Caballero, contempló únicamente la figura de daños:

  • Desestimación de amenazas: El fiscal fundamentó que los dichos no configuraron delito por haberse producido en un contexto acalorado de discusión e ira.

  • Prohibición de acercamiento: Al ser una pena condicional, Duarte no irá a prisión, pero deberá cumplir una restricción de acercamiento al domicilio del damnificado —ubicado frente al predio en cuestión— durante el plazo de dos meses.

Vía libre para la demanda civil

La resolución del expediente penal se demoró durante varios meses debido a la falta de consenso respecto al monto de reparación por las averías ocasionadas en el rodado. Al respecto, Plaza aclaró que la sede penal no persigue resarcimientos económicos y que esa pretensión corresponde al ámbito de la justicia civil.

Con la homologación de la condena firme y la admisión implícita de culpabilidad suscrita por el propio dirigente de ATSA, el damnificado quedó en condiciones de iniciar formalmente las acciones civiles correspondientes para exigir la compensación de los daños materiales en los tribunales ordinarios.

Comentarios (0)

Sé el primero en comentar.