Según el directivo, el factor determinante en los surtidores hoy es el contexto geopolítico. La persistencia del conflicto en Medio Oriente ha mantenido el barril de petróleo por encima de la barrera de los 100 dólares, un valor que impacta de manera directa y automática en la estructura de costos de las petroleras. Caruso subrayó que lo que se preveía como una crisis breve se ha extendido por meses, condicionando cualquier intento de estabilización de precios a corto plazo.
Bajo el actual esquema de desregulación y liberación de precios, el rol de las estaciones de servicio ha quedado limitado al de meros despachantes de las decisiones corporativas de las petroleras. "Nosotros no somos formadores de precios y no participamos en la mesa de negociación", aclaró Caruso, destacando que las actualizaciones de los valores se reciben de forma directa desde las casas matrices.
Esta nueva dinámica ha fragmentado el mercado al punto de generar disparidades de precios incluso entre estaciones de una misma bandera. El dirigente calificó el sistema como "hiperdinámico", describiendo una realidad donde los valores pueden fluctuar en cuestión de días, dificultando incluso para los empresarios del sector el cálculo preciso de los porcentajes de incremento real.
En cuanto al comportamiento de la demanda, el referente sectorial reconoció una retracción en las ventas durante el último periodo. No obstante, evaluó que el mercado ha alcanzado niveles mínimos de consumo, argumentando que la movilidad es una necesidad básica que impide una caída mayor.
Finalmente, respecto al suministro de GNC de cara a la temporada invernal, Caruso llevó tranquilidad a los usuarios:
-
Abastecimiento: San Juan depende de la cuenca neuquina, donde las inversiones en Vaca Muerta garantizan un flujo estable.
-
Seguridad operativa: Salvo eventos fortuitos —como la rotura de infraestructura troncal ocurrida el año pasado en la conexión con Mendoza—, no se prevén cortes por falta de gas.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.