IMPACTO DEL CIERRE EN EL PASO CRISTO REDENTOR

Tras un cierre histórico de más de un mes en Mendoza, renace el reclamo por la construcción del Túnel de Agua Negra

La parálisis del tránsito cordillerano durante 34 días por inclemencias climáticas reabrió el debate binacional sobre la fragilidad de depender de un único paso internacional. Desde la Región de Coquimbo y San Juan exigen voluntad política para reactivar el megaproyecto bioceánico que contempla una financiación de 1.500 millones de dólares del BID.

La extensa interrupción del tránsito en el Sistema Integrado Cristo Redentor, paralizado durante 34 días consecutivos debido a intensas nevadas en la alta montaña, volvió a dejar al descubierto la extrema vulnerabilidad del comercio bilateral entre Argentina y Chile. La reapertura gradual del paso mendocino sirvió como detonante para que autoridades regionales y sectores productivos reactivaran el histórico reclamo por el Túnel de Agua Negra, proyectado como la alternativa logística imprescindible para interconectar San Juan con la Región de Coquimbo sin sufrir los efectos del invierno.
 
Desde el territorio chileno, referentes del Consejo Regional de Coquimbo remarcaron que el freno comercial provocado por el temporal debe interpretarse como una señal de alerta para priorizar infraestructura fronteriza permanente. En ese contexto, se cuestionó la falta de avances en los últimos años y se argumentó que la materialización del cruce no ha prosperado por falta de decisión política de los gobiernos centrales, pese a la validez técnica de la propuesta.

El estado actual del proyecto y el rol del financiamiento internacional

El proyecto del Túnel de Agua Negra contempla la construcción de dos galerías paralelas de 13,9 kilómetros de extensión a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, enmarcadas dentro del Corredor Bioceánico Central que busca unir el Atlántico con el Pacífico. Si bien la iniciativa no se encuentra en fase de ejecución activa, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) mantiene vigente una línea de crédito condicional de hasta 1.500 millones de dólares para su concreción, habiendo cerrado previamente las etapas de estructuración técnica y estudios preliminares.

Las gestiones institucionales, que habían logrado un firme impulso en administraciones pasadas, ingresaron en un período de desaceleración tras objeciones operativas e idas y vueltas diplomáticas. Sin embargo, el esquema financiero del organismo internacional sigue formalmente habilitado a la espera de que ambas naciones retomen la mesa de diálogo y acuerden un cronograma de licitación.

Una alternativa estratégica para la minería y el comercio

Para la provincia de San Juan, la consolidación del paso internacional cobra un valor prioritario empujado por el vertiginoso desarrollo de la actividad minera y la necesidad de vías de evacuación de carga hacia los puertos del Pacífico. Disponer de un cruce cordillerano de baja vulnerabilidad meteorológica permitiría garantizar el flujo constante de mercaderías y exportaciones a lo largo de todo el año.

El escenario político actual abre una nueva ventana de negociación técnica entre los presidentes Javier Milei y José Antonio Kast, impulsada principalmente por la presión de las administraciones regionales. La posibilidad de reducir costos logísticos, mitigar los riesgos del cambio climático y fortalecer el eje económico regional posicionan nuevamente al Túnel de Agua Negra en el centro de las decisiones estratégicas del Cono Sur.

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