La consolidación del acceso al cannabis terapéutico registra un avance sostenido en la provincia de San Juan, respaldada por una estructura que ya suma más de 5.000 pacientes anotados en el Registro del Programa de Cannabis (REPROCANN) y el funcionamiento de unas 15 entidades sin fines de lucro bajo el amparo de la Ley Nacional 27.350.
Este escenario viene acompañado por una profunda transformación en la dinámica de tramitación y por un cambio significativo en el perfil socio-demográfico de los solicitantes.
Una de las novedades más determinantes radica en la optimización de los procesos administrativos a nivel nacional. La transición desde un esquema de revisión manual hacia un sistema digital e integrado con las historias clínicas médicas posibilitó que las evaluaciones que anteriormente demandaban meses o años, actualmente obtengan resolución en un promedio de 72 horas para expedientes regulares, extendiéndose levemente en situaciones complejas como las que involucran a menores de edad o personas con discapacidad.
Mayor profesionalización y garantías sanitarias
El esquema normativo actual busca erradicar la informalidad que rodeó históricamente a estas terapias. La regulación vigente exige a las asociaciones civiles contar con una estructura multidisciplinaria fija, que incluye directores médicos, responsables técnicos de cultivo, balances legales y un riguroso mecanismo de trazabilidad que garantiza el origen y tratamiento de los derivados entregados a cada usuario.
Desde la Asociación Civil Canntiva, su titular, Julieta Yanzón, destacó que el marco actual busca estructurar la industria de manera controlada para brindar tranquilidad tanto a los profesionales de la salud como a los pacientes sobre la composición de los productos utilizados.
En el ámbito productivo local, las organizaciones administran cultivos controlados de entre 60 y 70 ejemplares por predio. Esta escala permite seleccionar e hibridar cepas adaptadas a las particularidades del clima sanjuanino, con el objetivo de obtener perfiles cannabinoides específicos ajustados a las distintas patologías diagnosticadas.
Crecimiento de la demanda en la tercera edad
Paralelamente al ordenamiento técnico, las entidades locales reportan un incremento en las consultas y registros por parte de personas mayores de 60 años. Este sector de la población acude a la vía formal motivado por la búsqueda de alternativas terapéuticas legales, seguras y supervisadas para mitigar diversas dolencias.
El acompañamiento médico resulta determinante en este segmento, dado que los componentes activos del cannabis pueden presentar interacciones con otros fármacos de uso crónico. Por ello, las organizaciones recalcan que la inscripción previa en el sistema oficial constituye un requisito indispensable para garantizar la supervisión profesional de las dosificaciones y mitigar riesgos para la salud.
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