
La Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de San Juan advirtió que entre diciembre y febrero el promedio de ocupación fue de apenas 17% a 18%. Señalan baja rentabilidad, escaso derrame de eventos y expectativas atadas a la reactivación económica.

La temporada de verano 2025-2026 dejó un balance crítico para la hotelería y la gastronomía de San Juan. La presidenta de la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de San Juan, Tamara Boggian, confirmó que el factor ocupacional promedio no superó el 20% en el período comprendido entre mediados de diciembre y fines de febrero.
Si bien el verano suele ser temporada baja en la provincia debido a las altas temperaturas, Boggian indicó que este año la caída fue más pronunciada que en ciclos anteriores, cuando determinados eventos deportivos permitían sostener el movimiento y compensar parcialmente los meses más flojos.
Uno de los principales acontecimientos del verano fue la Liga Federal de Vóley 2026, disputada del 3 al 12 de febrero y que reunió a más de 700 personas entre jugadores y acompañantes. Sin embargo, el efecto económico fue acotado.
Según explicó la dirigente, las delegaciones se alojaron en un número reducido de hoteles de categoría, debido a exigencias específicas de organización, lo que concentró el beneficio en cuatro o cinco establecimientos.
En los departamentos alejados del Gran San Juan, la situación fue similar. Destinos como Barreal, Iglesia, Jáchal y Valle Fértil sostuvieron niveles bajos de ocupación durante gran parte del verano. En este último caso, el promedio rondó el 15% entre diciembre y febrero, con un repunte puntual durante el Safari Tras las Sierras 2026.
Aunque algunos fines de semana las reservas superaron el 70%, el repunte no alcanzó para equilibrar la estructura de costos. El diagnóstico del sector combina baja ocupación promedio, escasa distribución de los beneficios de eventos puntuales y dificultades para sostener la rentabilidad en un contexto de costos elevados.
Desde la entidad empresaria indicaron que mantienen reuniones con el Gobierno provincial para evaluar posibles medidas de acompañamiento. No obstante, reconocen que las expectativas de mejora están ligadas en gran parte a la evolución general de la economía y a la reactivación de sectores como la minería.
Finalmente, Boggian sostuvo que cada empresario adopta estrategias propias para sostener la actividad mientras el sector aguarda señales más firmes de recuperación.














