
Desde la Cámara de Comercio advierten que el encarecimiento de los locales se convirtió en el principal problema del sector y amenaza la continuidad de muchos negocios.

El comercio de Rawson atraviesa un momento delicado y, según la Cámara de Comercio, Producción y Turismo de Rawson, el principal factor de presión ya no es exclusivamente la caída en las ventas, sino el fuerte aumento de los alquileres comerciales, que condiciona la sostenibilidad de numerosos emprendimientos.
Así lo expresó el referente de la entidad, Gastón Villordo, quien señaló que la problemática se viene profundizando desde hace casi dos años.
Según explicó, el departamento pasó en poco tiempo de ser una alternativa más accesible frente a la Capital a convertirse en una zona de alta demanda, lo que impactó directamente en los valores locativos. “Hubo una gran migración de comercios que cerraron en Capital y se instalaron en Rawson, y eso hizo que subiera considerablemente el valor de los alquileres”, indicó.
Villordo remarcó que este incremento se produce en un contexto donde las ventas no logran acompañar el crecimiento de los costos fijos. Si bien diciembre y las fiestas de Navidad dejaron un balance relativamente positivo, aclaró que esos ingresos no alcanzan para sostener la estructura anual de un comercio.
Además, explicó que meses como enero y marzo suelen ser especialmente complejos para la actividad. “Enero es un mes prácticamente muerto, febrero repunta un poco por el inicio de clases, pero después vuelve a plancharse. Con este nivel de alquileres, se hace muy difícil sostener un local abierto”, advirtió.
Desde la Cámara aseguran que el encarecimiento de los alquileres comerciales se transformó en un problema estructural para el departamento y que, de no encontrar algún tipo de alivio o estrategia que permita equilibrar los costos, muchos comercios podrían quedar al borde de la inviabilidad.














