La Asociación de Viñateros Independientes advirtió que el informe al 1 de julio registra casi 1,5 millones de hectolitros de vino más de lo proyectado tras el fin de la cosecha. Desde el organismo nacional respondieron que las cifras son provisorias debido al procesamiento tardío de declaraciones juradas.
La Asociación de Viñateros Independientes de San Juan formalizó un pedido de explicaciones ante las autoridades del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) a raíz de presuntas inconsistencias detectadas en los informes oficiales de existencias vínicas. Según el análisis contable realizado por la entidad gremial sobre los reportes correspondientes al 1 de julio de 2026, los volúmenes informados por el organismo no concuerdan con el stock del mes previo sumado a las ventas registradas durante junio.
El cruce de datos presentado por la asociación sanjuanina detalla que el INV había oficializado unas existencias de 15.077.414 hectolitros de vino al 1 de junio. Durante el transcurso de ese mes, los registros de despacho consignaron la salida de 172.915 hectolitros hacia el mercado externo y 612.686 hectolitros destinados al consumo interno, totalizando una comercialización de 785.601 hectolitros.
Con ese balance, el remanente proyectado al 1 de julio debería haber descendido a 14.291.813 hectolitros. Sin embargo, el informe publicado fijó el stock en 15.786.253 hectolitros, lo que representa la aparición en los registros de 1.494.440 hectolitros adicionales sin justificación operativa clara, considerando que las etapas de cosecha y elaboración concluyeron meses atrás.
Una anomalía similar fue remarcada en el rubro del mosto concentrado. Mientras que el cálculo restando los despachos de exportación preveía un volumen final de 106.940 toneladas, la planilla del instituto anotó 111.866 toneladas, reflejando un excedente de 4.926 toneladas sin trazar.
Ante la nota enviada a la conducción del INV, desde la entidad nacional justificaron el desfasaje señalando que los boletines estadísticos actuales revisten carácter provisorio. Explicaron que los números finales todavía sufren variaciones debido al procesamiento y carga de declaraciones juradas de elaboración presentadas por los establecimientos.
Aunque la cámara viñatera valoró la celeridad de la respuesta oficial, ratificó su inquietud por la demora en la sistematización de datos de una vendimia finalizada hace tiempo. Desde la asociación enfatizaron que las estadísticas públicas resultan un insumo determinante para la fijación de precios de la materia prima, la transparencia del mercado y la previsibilidad de miles de productores locales de cara al próximo ciclo productivo.