PERSPECTIVAS PARA EL PRÓXIMO CICLO HÍDRICO

Tras las nevadas históricas de julio, San Juan atraviesa un mes clave para consolidar las reservas de agua en alta montaña

El fenómeno de El Niño modificó la dinámica climática en la Cordillera con precipitaciones de gran magnitud en las cuencas de los ríos San Juan y Jáchal. Los especialistas monitorean el impacto de los frentes fríos de agosto para definir el pronóstico de escurrimiento.

Las intensas y prolongadas precipitaciones registradas sentaron las bases para una temporada hídrica favorable en la provincia. Tras el impacto de un temporal de carácter histórico generado por la influencia del fenómeno El Niño, la atención de los especialistas se centra ahora en el comportamiento del clima durante agosto, un período determinante para evaluar la permanencia y consolidación del manto de nieve en las cuencas cordilleranas.
 
Un experto climatólogo explicó que la masa de aire húmedo logró perforar las barreras atmosféricas habituales del Pacífico, derivando en un "tren de frentes fríos" que afectó tanto a las altas cumbres como a los valles de Calingasta e Iglesia. Si bien el ritmo de las tormentas aminoró en comparación con las precipitaciones anómalas de mediados de julio, la dinámica actual se caracteriza por el paso de pulsos fríos sucesivos que aportan nevadas de menor escala, pero fundamentales para mantener la acumulación.

Estado de las cuencas y espesor de la cubierta nival

Las mediciones preliminares e imágenes satelitales confirman una presencia importante de nieve en los principales cauces que abastecen a la provincia. La cuenca del Río San Juan registra un promedio estimado cercano a los dos metros de nieve acumulada, mientras que en el sistema del Río Jáchal las cifras se posicionan en torno al metro y medio.

No obstante, los expertos advierten que el volumen total disponible no depende únicamente del espesor visible, sino de las condiciones térmicas de los próximos días, las cuales determinarán si el recurso sufre procesos de sublimación o si se conserva adecuadamente hasta el inicio del deshielo.

Mediciones definitivas a la espera de septiembre

Las persistentes bajas temperaturas registradas en la región colaboran actualmente con el asentamiento de la nieve. Aun así, la confirmación sobre el volumen real de agua útil que ingresará a los embalses provinciales se obtendrá recién a finales del invierno.

Será crucial el relevamiento oficial que realizarán los equipos técnicos mediante las estaciones nivometeorológicas de alta montaña durante el mes de septiembre. Esos datos consolidados permitirán confeccionar el pronóstico hídrico definitivo que regirá la distribución del recurso para el consumo, la industria y el riego agrícola durante la temporada 2026-2027.

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