La nueva normativa nacional ya rige en la provincia. Tatuajes y cirugías ahora solo requieren seis meses de diferimiento, una medida que busca ampliar la base de donantes voluntarios.
El sistema sanitario de San Juan comenzó a implementar una actualización integral en la normativa para la donación de sangre, con el objetivo de modernizar los procesos y fomentar la captación de voluntarios. Según detalló la directora del Instituto Provincial de Hemoterapia (IPHEM), Rosario Roca, los cambios se sustentan en tres pilares estratégicos: la incorporación de tecnología de vanguardia, la reducción de los periodos de diferimiento y la consolidación de la donación consciente.
El cambio más significativo para los potenciales donantes radica en el acortamiento de los plazos de espera tras situaciones de riesgo clínico o estético. Hasta la fecha, las personas que se habían sometido a cirugías, tatuajes o perforaciones (piercings) debían aguardar un año para poder donar; con la nueva reglamentación, dicho periodo se reduce a seis meses.
Esta flexibilización en los tiempos no implica una disminución en los controles, sino que es resultado directo de la evolución técnica en el análisis de las muestras. "Al mejorar la tecnología de detección, podemos acortar los tiempos de diferimiento sin comprometer en absoluto la seguridad transfusional", explicó Roca. Esta actualización permite reincorporar de manera más rápida a donantes habituales y atraer a un segmento joven que, por la frecuencia de prácticas como el tatuaje, solía quedar inhabilitado por periodos prolongados.
Pese a los avances normativos, el panorama estadístico en San Juan plantea un reto cultural. Actualmente, solo el 27% de los donantes en la provincia lo hace de manera voluntaria, mientras que la gran mayoría concurre bajo la modalidad de "reposición" (por pedido directo para un familiar o allegado).
Desde el IPHEM subrayan que la calidad del sistema mejora cuando el donante es altruista. "No es lo mismo un donante que acude por presión de una urgencia familiar que aquel que lo hace de forma consciente y periódica", señaló la funcionaria. En ese sentido, la nueva norma busca transformar el perfil del donante sanjuanino para garantizar un stock permanente que pueda responder a una demanda hospitalaria que no cesa.
Puntos clave de la nueva normativa:Tatuajes y cirugías: El tiempo de espera baja de 12 a 6 meses.
Tecnología: Procesos de tamizaje más veloces y precisos.
Objetivo 2026: Incrementar el porcentaje de donación altruista para superar el piso actual del 27%.