Organizaciones de la CGT y de ambas vertientes de la CTA conformaron un bloque de articulación conjunta. El espacio busca regionalizar los reclamos ante la caída del salario y coordinar respuestas colectivas.
En un movimiento estratégico destinado a concentrar fuerza ante el actual escenario económico, cerca de 30 gremios de San Juan consolidaron una mesa intersindical inédita en la provincia. El nuevo bloque, surgido tras un proceso de deliberaciones de más de dos meses, nuclea a organizaciones pertenecientes a la Confederación General del Trabajo (CGT) y a las dos ramas de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), conformando un frente común de defensa laboral.
La pérdida del poder de compra de los salarios y las crecientes complejidades laborales que afectan a diversas ramas de la actividad local fueron los detonantes de este acuerdo multisectorial. Martín Solazzo, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y uno de los principales portavoces de la iniciativa, fundamentó la creación del espacio bajo la premisa de que las problemáticas particulares deben ser asumidas de manera colectiva, superando las limitaciones de las respuestas individuales ante conflictos de envergadura.
Uno de los pilares de la nueva organización es el desarrollo de una estrategia con anclaje estrictamente territorial. Desde la conducción del espacio señalaron que el objetivo primordial es dar visibilidad y tratamiento a los conflictos que se suscitan dentro de los límites de la provincia, entendiendo que cada región geográfica presenta dinámicas y dificultades laborales particulares que difieren de la agenda nacional.
Los representantes de los trabajadores aclararon las pautas de funcionamiento de la siguiente manera:
El bloque funcionará como una herramienta complementaria y no sustitutiva de las centrales obreras tradicionales.
La mesa mantendrá un perfil ajeno a debates político-partidarios, centrándose exclusivamente en problemáticas del empleo y de las condiciones de trabajo.
Con esta estructura de articulación horizontal, el movimiento obrero sanjuanino busca establecer un nuevo canal de interlocución interna y externa, preparándose para intervenir de forma coordinada en las paritarias, disputas sectoriales y demandas de estabilidad laboral que asoman en el horizonte provincial.