El senador nacional y exgobernador sanjuanino cuestionó con dureza al Poder Ejecutivo Nacional. Afirmó que el proceso judicial contra la exmandataria está viciado por presiones políticas. El legislador peronista calificó a la administración de Javier Milei como la peor desde el retorno de la democracia y arremetió contra el portavoz Manuel Adorni, a quien consideró una "pantalla de humo" económica.
El senador nacional por San Juan, Sergio Uñac, volvió a posicionarse en el escenario político nacional al reafirmar sus intenciones de competir por la Presidencia de la Nación en el próximo turno electoral. Durante una aparición televisiva en la señal A24, el exmandatario provincial aprovechó para sentar una postura contundente a favor de Cristina Fernández de Kirchner, asegurando que el fallo judicial en su contra carece de sustento sólido y que la dirigente se encuentra bajo una condena arbitraria basada únicamente en presunciones.
A pesar de marcar ciertas diferencias respecto al entorno más radicalizado del kirchnerismo, Uñac validó su relación directa con la exjefa de Estado y recordó el apoyo que ella le brindó en instancias de debate partidario interno. Asimismo, el legislador sanjuanino apuntó contra las declaraciones públicas de Javier Milei referidas a dicha causa penal, argumentando que las manifestaciones del actual presidente interfieren gravemente en la independencia de los poderes y resquebrajan las garantías del Estado de derecho.
Al evaluar la marcha del Gobierno federal, el senador no ahorró calificativos negativos y posicionó a la gestión actual como la de peor desempeño desde 1983 a la fecha. Según su análisis, la conducción del país adolece de un estilo personalista y desatento frente a las consecuencias estructurales de mediano y largo plazo que las medidas de ajuste están provocando en la estructura social.
En materia financiera, Uñac relativizó los logros macroeconómicos y el superávit que suele exhibir la cartera de Hacienda de la Nación. Desde su perspectiva, el ordenamiento de las cuentas públicas en los niveles superiores del Estado se logró a costa de trasladar el déficit de manera directa a los hogares de los ciudadanos, advirtiendo que la verdadera crisis se manifiesta en la incapacidad de la clase trabajadora para cubrir sus necesidades básicas mensuales.
El descargo del referente peronista también alcanzó al secretario de Comunicación y vocero presidencial, Manuel Adorni. El senador calificó como inadmisible la continuidad del funcionario en su cargo tras las últimas polémicas institucionales y consideró que la decisión de la Casa Rosada de respaldarlo responde a una estrategia comunicacional planificada para desviar la atención pública de las principales problemáticas del bolsillo social.
Estas definiciones regulatorias por parte de Uñac emergen en un contexto de profunda reorganización de las diferentes corrientes que integran el Partido Justicialista. Con la mirada fija en los comicios generales, el dirigente sanjuanino dejó en claro que buscará consolidar su perfil federal para disputar el liderazgo de la oposición y postularse como una alternativa de cara al sillón de Rivadavia.