El ministro de Producción local, Gustavo Fernández, respaldó la soberanía provincial y vinculó las demandas vecinas a una estrategia de "política barata". Destacó la postura del dirigente riojano Martín Menem.
El Gobierno de San Juan ratificó de forma contundente su posición en torno a la controversia limítrofe con La Rioja. El ministro de Producción, Trabajo e Innovación provincial, Gustavo Fernández, aseguró que las pretensiones territoriales impulsadas por la vecina provincia no cuentan con ningún tipo de fundamento legal y llevó tranquilidad respecto a la seguridad jurídica de los proyectos que se desarrollan en suelo sanjuanino.
El funcionario provincial cuestionó con dureza el trasfondo del conflicto, atribuyendo las demandas a maniobras de distracción y oportunismo político destinadas únicamente a generar impacto mediático. Según Fernández, los límites interprovinciales están plenamente consolidados y ratificados por la normativa vigente, lo que invalida cualquier cuestionamiento sobre la soberanía de las tierras en disputa.
Para argumentar su postura, el jefe de la cartera productiva valoró de manera positiva las recientes declaraciones de Martín Menem. El referente político riojano había manifestado públicamente sus disculpas hacia la comunidad sanjuanina por el conflicto suscitado, un gesto que Fernández calificó como una perspectiva sensata y realista en comparación con la línea discursiva del Ejecutivo de La Rioja.
En el cierre de sus declaraciones, el ministro insistió en que las argumentaciones del gobierno riojano adolecen de sustento técnico y jurídico. Reiteró que las fronteras locales están claramente delimitadas, por lo que desestimó cualquier riesgo sobre los recursos y los emprendimientos productivos de San Juan, dando por cerrada la legitimidad de la discusión.