EMISIÓN HISTÓRICA EN EL MERCADO INTERNACIONAL

San Juan colocó USD 600 millones con una sobreoferta del 73% impulsada por su orden fiscal y el potencial minero

La Provincia volvió a los mercados externos tras 27 años y captó propuestas por USD 1.037 millones. El bono vence en 2035, rinde un 9,875% y los fondos se destinarán íntegramente a obras de infraestructura para el desarrollo productivo.

En un contexto financiero internacional complejo, San Juan logró un contundente aval crediticio en Wall Street al concretar la colocación de un bono por USD 600 millones a nueve años de plazo. La demanda total superó los USD 1.037 millones a través de 67 fondos e inversores locales y extranjeros, registrando una sobreoferta del 73% sobre el cupo autorizado. La transacción, que marca el retorno de la provincia al crédito externo después de casi tres décadas, cerró con un cupón del 9,55% y un rendimiento del 9,875%, comprimiendo las exigencias iniciales del mercado gracias al elevado interés del público inversor.

Las claves del respaldo: disciplina financiera y proyección cuprífera

El apetito del mercado por los títulos sanjuaninos se sostuvo principalmente en dos pilares estructurales de la economía provincial:

  • Solvencia fiscal de largo plazo: La Provincia llegó a la licitación respaldada por 21 años consecutivos de superávit financiero, un bajo nivel de endeudamiento histórico y una sólida liquidez que la posiciona con una nota distintiva frente a otros emisores subsoberanos del país.
  • Potencial minero a gran escala: Las expectativas puestas en la expansión del cobre y la llegada de inversiones de firmas multinacionales como BHP, Rio Tinto, Glencore y McEwen proyectan un flujo de ingresos genuinos constante para las próximas décadas.

Inversión en obras públicas y esquema de amortización

A diferencia de las emisiones destinadas a financiar gasto corriente, el Ejecutivo provincial ratificó que la totalidad de los USD 600 millones captados —USD 360 millones provenientes del mercado local y el resto del exterior— financiará infraestructura básica, rutas y conectividad energética ligadas directamente al entramado productivo y minero.

Respecto a la estructura de compromisos, el instrumento emitido pagará renta semestral y diferirá el reembolso del capital hacia los últimos años de vigencia: un 33% en 2033, un 33% en 2034 y el 34% restante al vencimiento en 2035, otorgando margen de maniobra financiero para la maduración de los proyectos.

Comentarios (0)

Sé el primero en comentar.