La gestión provincial destinará el endeudamiento a proyectos de vivienda, pavimentación, redes hídricas y tendido eléctrico. Buscan crear hasta 5.000 empleos directos y achicar un rezago de infraestructura estimado en 3.000 millones de dólares.
El Poder Ejecutivo sanjuanino ya definió la hoja de ruta técnica para volcar los dólares que ingresen por la colocación del Bono San Juan en los mercados financieros globales. La estrategia oficial prioriza el volcado de capital hacia obras de ingeniería que mejoren la competitividad territorial, descartando de plano la utilización de estos recursos para el pago de salarios o gastos de funcionamiento estatal.
Roberto Gutiérrez, titular de la cartera de Hacienda, remarcó que el endeudamiento busca dotar a la matriz económica local de mayor solidez. El objetivo final apunta a achicar el déficit de infraestructura acumulado en la provincia, mientras se genera un shock de ocupación laboral que empleará de forma directa a entre 3.000 y 5.000 trabajadores de la construcción.
En el plano habitacional, la cartera de Infraestructura alista los pliegos técnicos para licitar una primera etapa de 30 barrios. La planificación incluye la reactivación y finalización del emprendimiento Procrear La Ramada, la obra de mayor envergadura que permanecía paralizada tras la interrupción del flujo de partidas nacionales.
A la par de los nuevos vecindarios, el esquema contempla el otorgamiento de 1.000 soluciones edilicias para familias que dispongan de lotes con escritura. Este mecanismo busca descentralizar la respuesta estatal y agilizar la edificación sobre terrenos que ya cuentan con mensura y titularidad regularizada en los municipios.
El capítulo vial fijó como meta central la repavimentación de trazados provinciales y la consolidación de accesos hacia los polos productivos. Dentro de las prioridades del mapa caminero figura la remodelación de la Ruta 150 —que conecta Jáchal con Iglesia—, clave para la logística minera, el circuito turístico y el transporte de carga en el norte sanjuanino.
El gobernador Marcelo Orrego enfatizó que las obras proyectadas buscan sentar las bases operativas ante el desembarco de grandes inversiones privadas. Para acompañar ese proceso, la provincia acelerará el montaje de nuevas estaciones transformadoras de energía, la expansión de tendidos eléctricos y la ejecución de colectores sanitarios.
Ante el escenario hídrico regional, el paquete de obras reserva una partida específica para la impermeabilización de canales de riego, la ampliación de redes de agua potable y el saneamiento de efluentes cloacales. Estas intervenciones apuntan a optimizar la distribución del recurso hídrico, garantizando el suministro tanto para el riego agrícola como para el consumo urbano.