Una creciente preocupación comunitaria se registra en el departamento de Jáchal tras la publicación del edicto que habilitó la consulta pública ambiental para la etapa de exploración del proyecto minero "Nuevo Panacán". La iniciativa, que contempla una superficie de 60.785 hectáreas, motivó la reacción coordinada de la Iglesia Católica local y agrupaciones de vecinos en defensa del recurso hídrico de la zona.
El pronunciamiento de la Iglesia y el valor del agua
Mediante un comunicado oficial sustentado en principios éticos y socioambientales, el presbítero Gustavo Vaca, administrador parroquial del Santuario San José, advirtió sobre los riesgos que implica la actividad en las nacientes de agua. El religioso enfatizó que la preservación de la cuenca resulta indispensable para la supervivencia de las comunidades y la agricultura local, haciendo un llamado a las autoridades municipales y provinciales para priorizar el bien común y la protección del entorno natural.
Fundamentos técnicos y presentación administrativa
La inquietud social se apoya en estudios hidrológicos que señalan que más del 50% del área solicitada para el proyecto coincide con la cuenca de Huachi, encargada de alimentar al acuífero Pampa del Chañar. Según informes del Instituto Nacional del Agua, dicho sistema presenta una alta vulnerabilidad a la contaminación por tratarse de un acuífero libre con recarga directa desde la superficie.
En este marco, representantes vecinales elevaron una presentación formal ante el Ministerio de Minería de San Juan para solicitar la suspensión del procedimiento. La acción legal denuncia irregularidades en la difusión del expediente, restricciones en los plazos y dificultades en el acceso a la información técnica, invocando normativas ambientales vigentes y principios internacionales de protección hídrica.
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