La Justicia provincial
confirmó la prórroga de la prisión preventiva por el
término de un año para el acusado de apodo Marín, imputado como
presunto autor del femicidio de
Gemma Álvarez. La resolución judicial se dictó durante una audiencia de impugnación de medidas cautelares, en la cual se desestimaron los recursos presentados por la representación legal del detenido para
morigerar su condición de encierro.
Rechazo a los beneficios cautelares
El magistrado a cargo de la causa, doctor Blejman, denegó las alternativas planteadas por la abogada defensora María Filomena Noriega, quienes solicitaban la aplicación de comparendos periódicos en sede policial, la prisión domiciliaria o el traslado a un centro de internación psiquiátrica. El tribunal sustentó la decisión en la gravedad del delito atribuido —homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género— sumado a la existencia de un peligro procesal de fuga.
Evaluaciones médicas y estado de la causa
Los pedidos de la defensa vinculados a la salud mental del imputado, motivados por aparentes episodios de autolesión, fueron descartados tras un examen efectuado por el especialista en psiquiatría de apellido Zapata, quien determinó que el acusado se encuentra orientado en tiempo y espacio. Tras la ratificación de la medida punitiva en el Servicio Penitenciario, el proceso de investigación penal preparatoria continuará con la toma de testimonios y el desarrollo de nuevas pericias psicológicas y psiquiátricas.