La aparente resolución de la histórica usurpación de la casona ubicada en la intersección de Avenida Rawson y General Paz generó un inmediato "efecto derrame" en otro sector del ejido urbano de Capital. Residentes de las cercanías del colegio María Auxiliadora denunciaron públicamente el traslado y asentamiento de un grupo de personas pertenecientes a los sectores desalojados de la mencionada propiedad céntrica. La situación alteró la dinámica cotidiana del vecindario debido al incremento de hechos delictivos y el desmejoramiento de las condiciones sanitarias en los predios de la zona.
De acuerdo con precisiones brindadas por el jefe de Gabinete de la Municipalidad de Capital, César Aguilar, los damnificados señalaron que estas personas se introdujeron en grandes terrenos baldíos deshabitados que pertenecerían al Instituto Provincial de la Vivienda (IPV). Estos espacios comenzaron a ser utilizados de forma irregular como depósitos de basura, acumuladores de residuos y bases operativas para la comisión de ilícitos, potenciando los reclamos por inseguridad.
El desplazamiento de los ocupantes informales ocurre tras un resonante y pacífico operativo conjunto entre la comuna capitalina, la Secretaría de Seguridad y la Justicia de Faltas, el cual logró restituir la emblemática vivienda de la Avenida Rawson a sus herederos legítimos. Dicho inmueble arrastraba años de conflicto, marcados por intervenciones de las fuerzas de seguridad —como el grupo GERAS— ante disturbios, un violento ajuste de cuentas que culminó en su momento con 20 detenciones y denuncias reiteradas por olores nauseabundos.
Ante las insistentes quejas vecinales, las autoridades comunales constataron que el predio ya presentaba un alarmante estado de insalubridad. El personal del municipio procedió a ejecutar tareas de limpieza integral en el terreno afectado, aunque se admitió que a las pocas jornadas se volvieron a verificar movimientos sospechosos y una nueva acumulación de desechos.
Como estrategia de contención inmediata, la intendencia y la Secretaría de Seguridad de la provincia convocaron a un conversatorio de urgencia con la comunidad damnificada. El propósito del encuentro es replicar la metodología de control territorial aplicada recientemente en la esquina de las calles Jujuy y Paraguay, donde una edificación inconclusa era empleada como guarida delictiva. En aquella oportunidad, se intimó a los titulares del lote privado al cierre perimetral del espacio y se establecieron patrullajes continuos de la Policía Comunal, un esquema preventivo que ahora se busca implementar en el área del colegio María Auxiliadora.
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