La ciclista sanjuanina consiguió el bronce en la Madison de los Juegos ODESUR y sumó su tercera medalla sudamericana. La presea tuvo un valor especial por la presencia de sus hijos y sus padres.
Maribel Aguirre regresó de los Juegos ODESUR con una nueva medalla para su carrera. La sanjuanina consiguió el bronce en la Madison y alcanzó su tercera presea en tres participaciones en Juegos Sudamericanos.
El resultado llegó después de varios momentos difíciles dentro de la competencia. Aguirre había quedado a milésimas del podio en la persecución por equipos y terminó quinta en la prueba de ruta. “La resiliencia y no rendirse fueron las ganas de ir a buscar la medalla”, explicó al destacar la fortaleza mental necesaria para volver a competir.
Su experiencia también la colocó en un papel diferente dentro de la Selección Argentina. Fue capitana en la ruta y asumió responsabilidades para acompañar a las corredoras más jóvenes. En esa prueba tuvo además la tarea de lanzar el sprint que terminó con la medalla de oro de Julieta.
Pero el bronce tuvo otro componente especial. Por primera vez en una competencia internacional, Aguirre pudo contar con sus hijos y sus padres en las tribunas. “Sentía que debía dárselo a mis hijos y a mi familia”, reconoció.
También compartió el torneo con su hermana Luz, quien disputó sus primeros Juegos Sudamericanos en elite. Con una nueva medalla en su historial, Aguirre ya tiene el próximo objetivo: buscar la clasificación a Lima 2027 y continuar proyectando paralelamente su futuro como entrenadora.