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Los billetes en circulación se redujeron casi a la mitad desde 2024

Juliana Roca 16 de abril 2026, 08:00 3 min de lectura

Un relevamiento de ADEBA muestra una fuerte reducción del efectivo en circulación respecto del máximo alcanzado en julio de 2024. Pese a la baja nominal, el stock sigue por encima de referencias históricas cuando se lo mide en términos reales.

 

La cantidad de billetes en circulación en la economía argentina tuvo una contracción marcada desde los máximos de 2024, aunque todavía se mantiene en niveles elevados en términos reales. Según un informe de ADEBA, el stock de efectivo se redujo 48% en marzo de 2026 frente al pico registrado en julio del año pasado.

En valores absolutos, la baja implicó una merma de 5.640 millones de unidades, hasta un total de 6.200 millones de billetes en circulación. El ajuste estuvo explicado, principalmente, por la caída de las denominaciones más bajas.

Los billetes de $1.000 fueron los que más se contrajeron, con una baja de 1.279 millones de unidades, equivalente a -59%. También se redujeron los billetes de $10.000 y de $20.000, con caídas de 459 millones y 642 millones, respectivamente.

Al analizar la evolución en términos reales, el panorama cambia. El valor promedio ponderado del total de billetes en circulación se duplicó desde julio de 2024, aunque todavía se ubica 47% por debajo de los niveles observados hace 15 años.

En la composición del circulante, las denominaciones más altas ganaron participación. Del total de 6.181 millones de billetes en marzo, 1.639 millones corresponden a billetes de $1.000 (27%), 918 millones a $10.000 (15%) y 743 millones a $2.000 (12%). Más atrás figuran los billetes de $20.000, con 655 millones de unidades y una participación de 11%.

El informe señala además que, pese al proceso de contracción iniciado en agosto de 2024, la cantidad de efectivo sigue siendo significativa. La lectura remite a la inercia inflacionaria y a la persistencia del uso de dinero físico en algunos segmentos, en un contexto de transición hacia medios de pago digitales.

En ese marco, la evolución del circulante se mantiene como una variable relevante para seguir la liquidez del sistema y la remonetización que espera el Gobierno de la economía.