Un informe de CAME reveló una baja interanual del 3,2% en las ventas del sector. El comercio acumula un año consecutivo de retracción, con consumidores enfocados en compras esenciales y promociones.
El consumo en los comercios minoristas pyme volvió a mostrar señales de desaceleración durante abril, en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo y la cautela de los hogares al momento de comprar. De acuerdo con un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas registraron una caída interanual del 3,2%, profundizando la tendencia negativa que afecta al sector desde hace más de doce meses.
Con este resultado, la actividad acumuló una retracción del 3,5% en el primer cuatrimestre de 2026 y completó un año consecutivo de bajas en la comparación interanual. Además, el informe indicó que las ventas descendieron 1,3% frente a marzo en términos desestacionalizados, lo que evidencia la falta de una recuperación sostenida en el nivel de consumo.
Desde la entidad señalaron que gran parte de las operaciones comerciales estuvieron orientadas a productos básicos y artículos vinculados al cambio de temporada. En ese escenario, las promociones, descuentos y opciones de financiamiento continúan siendo herramientas centrales para sostener las ventas y atraer consumidores.
El relevamiento también reflejó una percepción moderada entre los comerciantes consultados. Más de la mitad consideró que la situación económica de sus negocios se mantiene sin cambios respecto del año pasado, aunque persisten expectativas de mejora para los próximos meses.
Uno de los pocos indicadores positivos del informe estuvo vinculado al crecimiento de las ventas online realizadas por comercios físicos. Ese segmento mostró un incremento interanual del 8%, aunque desde CAME advirtieron que el avance del canal digital todavía no alcanza para compensar la caída de las ventas presenciales.
En cuanto al desempeño por rubros, la mayoría presentó resultados negativos. Los retrocesos más pronunciados se registraron en bazar y decoración, perfumería y ferretería. En contrapartida, el sector farmacéutico fue el único que logró cerrar abril con números positivos, al exhibir una suba interanual del 6,1%.
Entre las actividades más golpeadas del año aparecen bazar y muebles, con una caída acumulada superior al 13%, mientras que indumentaria y alimentos continúan mostrando niveles de ventas por debajo de los registrados en 2025.
El informe vuelve a poner en evidencia las dificultades que enfrenta el comercio pyme en un escenario económico atravesado por la retracción del consumo, la pérdida de capacidad de compra y una demanda cada vez más orientada a ofertas y compras esenciales.