La presencia de
carteles de alquiler en la Peatonal y arterias aledañas del microcentro sanjuanino evidencia el difícil momento que atraviesa el sector mercantil. La retracción en las ventas pyme —
con una caída del 3% interanual registrada en julio— ha comenzado a forzar el
cierre definitivo de comercios o la reducción de sucursales para recortar costos fijos operacionales.
Caída del consumo y acumulación de pérdidas
Desde el Colegio de Corredores Inmobiliarios señalan que el inconveniente de fondo no radica únicamente en los cánones locativos, sino en la baja facturación que arrastran los negocios. La imposibilidad de sostener gastos fijos como tarifas, salarios y alquileres tras un periodo prolongado de caídas comerciales llevó a varios propietarios a bajar sus persianas.
Uno de los puntos con mayor rotación de inquilinos en el primer semestre se ubicó sobre calle General Acha, entre Laprida y Avenida Libertador, donde entre seis y siete inmuebles cambiaron de firma o quedaron vacíos. Algunas empresas con múltiples puntos de venta optaron por unificar su atención en un solo local para achicar gastos operativos.
Menor tasa de ocupación comercial
Las cámaras que representan al sector mercantil coinciden en que el panorama se agravó en comparación con el año anterior. Según estimaciones de la Cámara de Comercio de San Juan, la cantidad de locales desocupados aumentó en torno al 20% en los últimos dos meses, impulsada por la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores.
Por su parte, desde la Cámara de Comerciantes Unidos advierten que la tasa histórica de ocupación en el radio céntrico descendió del 95% a niveles cercanos al 90%. La entidad remarca además que la actualización de los contratos de alquiler, sumada a márgenes de ganancia cada vez más reducidos, deja a muchos comerciantes en un límite financiero crítico para sostener la actividad cotidiana.