El proyecto de reforma electoral impulsado por el Poder Ejecutivo provincial inició su discusión política previa al tratamiento legislativo en la Cámara de Diputados de San Juan. La iniciativa introduce modificaciones sustanciales al sistema de selección de postulantes, permitiendo que cada estructura partidaria determine de manera autónoma —según sus respectivas cartas orgánicas— si definirá sus candidaturas mediante internas abiertas, cerradas o acuerdos de consenso. Sin embargo, el punto de mayor fricción radica en que los costos financieros de dichos procesos internos dejarán de ser solventados por las arcas públicas y pasarán a ser responsabilidad exclusiva de cada fuerza.
La propuesta oficialista de eliminar el aporte estatal para estas instancias abrió una marcada grieta en el arco político local. Por un lado, los sectores alineados con el oficialismo y fuerzas aliadas argumentan que los recursos públicos no deben destinarse a dirimir las diferencias organizativas de los partidos. En la vereda opuesta, la oposición advierte sobre una inminente pérdida de competitividad que perjudicaría principalmente a las agrupaciones con menores recursos económicos.
Respaldo a la optimización de los recursos públicos
Quienes defienden la quita del auxilio financiero estatal sostienen que la ciudadanía no debe cargar con los gastos logísticos de las internas partidarias. En esta sintonía, el diputado Fernando Patinella (La Libertad Avanza) señaló la medida como necesaria y en concordancia con los reclamos sociales de reducir el gasto político.
A esta postura se sumó Alfredo Avelín Nollens, presidente de Cruzada Renovadora, quien sugirió que las fuerzas con limitaciones presupuestarias opten por mecanismos de consenso para evitar erogaciones. Asimismo, Sergio Vallejos, referente de Evolución Liberal, coincidió en la necesidad de que cada partido autofinancie sus procesos, aunque remarcó la urgencia de establecer marcos regulatorios claros que permitan y transparenten las donaciones y aportes del sector privado para evitar ventajas estructurales de los oficialismos de turno.
Advertencias por la disparidad económica y el acceso democrático
Desde una posición de cautela, el titular del Partido Bloquista, Luis Rueda, recordó que el esquema propuesto guarda similitudes con los sistemas previos a la implementación de las PASO, aunque alertó que la falta de financiamiento público podría dejar en desventaja a los espacios minoritarios que carecen de aparato electoral.
En el sector opositor, el rechazo a la quita de fondos fue unánime. Juan Carlos Quiroga Moyano, presidente del Partido Justicialista, cuestionó la medida al considerar que limita la participación de los sectores que no ejercen el poder gubernamental y que carecen del capital para costear elecciones internas abiertas. A su vez, el conductor del Frente Renovador, Franco Aranda, objetó las restricciones presupuestarias impuestas a la política electoral bajo la premisa de que limitan la representación democrática de las fuerzas emergentes.
Finalmente, desde la Izquierda, Cristian Jurado adelantó que su espacio prefiere analizar detalladamente la redacción final de la norma, sugiriendo que este tipo de reconfiguraciones de los sistemas electorales suelen ser utilizadas por los gobiernos para consolidar ventajas de representatividad bajo el argumento de la austeridad y la transparencia administrativa.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.