Pese a una medida de la Justicia riojana que ordenó frenar actividades y restringir el acceso por Guandacol, la operación continúa activa utilizando una ruta alternativa por territorio sanjuanino.
El conflicto entre las provincias de La Rioja y San Juan y la empresa minera Vicuña sumó un nuevo capítulo tras una decisión judicial que generó un cambio inmediato en la logística del proyecto. Aunque la justicia riojana dispuso la suspensión de actividades y la prohibición del paso por un corredor clave, la compañía mantiene su operación mediante una traza alternativa.
En las últimas horas, la empresa comenzó a utilizar un recorrido por el departamento Iglesia, en San Juan, conocido como Corredor Norte, una vía que forma parte del esquema de infraestructura previsto para el desarrollo del proyecto minero. Por esa ruta se estaría realizando el traslado de personal y el funcionamiento del campamento.
La situación generó movimiento en la zona y fue reportada por vecinos y medios locales, que advirtieron el paso de unidades de transporte vinculadas a la actividad minera. Desde el municipio de Iglesia se indicó que el tránsito se realiza con precaución, en el marco de la emergencia planteada.
El fallo que originó el conflicto fue emitido por la jueza de Chilecito, María Greta Decker, en el marco de una medida autosatisfactiva que ordena la suspensión de actividades por 30 días y el bloqueo del acceso por territorio riojano. La resolución se fundamenta en la falta de presentación del estudio de impacto ambiental en esa jurisdicción.
Desde la empresa, en tanto, evitaron hacer declaraciones públicas sobre la medida judicial al señalar que aún no han sido notificados formalmente. En ese contexto, indicaron que la operación del proyecto continúa con normalidad mientras esperan definiciones.
En paralelo, el tránsito por la zona de Iglesia se desarrolla con coordinación y controles, según fuentes vinculadas a la operación, que remarcan el diálogo con las comunidades locales en el marco del funcionamiento del proyecto.