Las diferencias entre el uñaquismo y el giojismo quedaron expuestas nuevamente en el recinto durante la votación de la Ley de Desarrollo Minero Local. El quiebre legislativo coincide con señales de distanciamiento nacional de cara a las elecciones presidenciales.
El relato de cohesión que intenta proyectar el peronismo de San Juan volvió a desmoronarse al momento de levantar la mano en la Cámara de Diputados. Durante el debate de la Ley de Desarrollo Minero Local, una iniciativa central promovida por el oficialismo, el interbloque de la oposición no logró unificar una postura y exhibió contradicciones internas que exponen la falta de una conducción unificada en el principal partido opositor.
La votación dejó a la vista el mapa de las divisiones. Aunque el grueso de la bancada peronista optó por respaldar el proyecto minero, los legisladores Mario Herrero y Graciela Seva votaron en contra de la corriente mayoritaria de su propio espacio. El hecho no es aislado: repite la misma dinámica de hace pocas semanas con la Ley de Financiamiento, oportunidad en la que el bloque pretendía rechazar el proyecto oficial pero sufrió las fugas de Omar Ortiz y Eduardo Cabello, sumadas a una ausencia clave de Pedro Albagli que terminó facilitando los planes del Gobierno.
Cruces en la cúpula partidaria
La fragmentación del bloque tiene un correlato directo en las máximas autoridades del Partido Justicialista local. El actual presidente del PJ sanjuanino, Juan Carlos Quiroga Moyano, votó a favor de la ley minera, ubicándose en la vereda opuesta a la de su vicepresidenta en la estructura partidaria, Graciela Seva. Esta división refleja la vigencia de las dos corrientes históricas de la provincia, ya que el titular del partido responde al lineamiento de Sergio Uñac, mientras que la diputada se referencia en el espacio conducido por José Luis Gioja.
La interna nacional acelera la distancia
Las tensiones parlamentarias se alimentan también de los movimientos tácticos pensando en el armado electoral hacia 2027. Luego de que Sergio Uñac hiciera públicas sus aspiraciones presidenciales en una entrevista con un medio digital porteño, la réplica del sector rival fue inmediata en el terreno de los gestos políticos. José Luis Gioja se mostró públicamente mediante una fotografía junto al mandatario de Buenos Aires, Axel Kicillof, marcando la cancha en lo que asoma como una disputa por el liderazgo del justicialismo a nivel federal y sepultando, al menos en los hechos, las promesas de tregua en el territorio local.