El sector de la construcción en San Juan proyecta una paulatina normalización de la actividad productiva con vistas al primer trimestre de 2027, período en el cual prevé absorber a unos 6.000 trabajadores directos que perdieron su empleo durante los últimos años. Ramón Martínez, referente de la Cámara de la Construcción local, destacó en declaraciones radiales que la puesta en marcha de planes habitacionales provinciales y obras de infraestructura pública impulsará una fuerte demanda mano de obra tras el parate ocasionado por el cese de los giros de fondos nacionales.
El plan habitacional como motor principal
La columna vertebral de esta recuperación será el programa articulado por el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), el cual abarca la construcción progresiva de 2.200 casas repartidas en aproximadamente 30 complejos habitacionales. De acuerdo con las estimaciones de la entidad empresarial, cada unidad habitacional genera dos puestos de trabajo directos durante sus picos de ejecución, por lo que este plan demandará entre 4.000 y 4.500 operarios en las fases de mayor despliegue, además de sumar al menos 1.000 ocupaciones indirectas en comercios y proveedores locales.
Diversificación de obras y compras provinciales
A las tareas en los barrios residenciales se sumará el impacto de los proyectos viales en las rutas 40 y 20, financiados mediante recursos provinciales como el Bono San Juan y los aportes de la empresa minera Vicuña. Martínez resaltó que la distribución de las licitaciones entre múltiples contratistas sanjuaninas busca evitar demoras, garantizar la continuidad de los trabajos y potenciar la economía regional mediante la adquisición de insumos a distribuidores e industrias radicadas en la provincia.
Proyección histórica y oferta de mano de obra
El escenario de reactivación incluye también la tracción futura del sector minero, lo que según la cámara patronal podría llevar la ocupación de trabajadores a un techo equivalente o superior al pico registrado en 2012 durante la construcción del proyecto Pascua Lama. Ante este panorama, los representantes del rubro anticipan un potencial déficit de mano de obra calificada cuando coincida la ejecución simultánea de los desarrollos, fenómeno que exigirá mayor eficiencia operativa e incorporación tecnológica por parte de las empresas locales.