Tras la toma de posesión formal del establecimiento, la firma patagónica asumió la conducción operativa. El gremio mercantil garantizó la continuidad de las condiciones laborales y la antigüedad del personal.
Mirna Moral, secretaria general del Sindicato Empleados de Comercio (SEC), ratificó que el nuevo gerente ya se encuentra en ejercicio de sus funciones. Según lo estipulado en el cronograma de traspaso, el periodo de coexistencia administrativa se extenderá hasta el próximo 31 de mayo, fecha límite establecida para la readecuación total de los sistemas internos y procesos de transición.
A partir del 1 de junio, la transferencia será absoluta. Desde esa fecha, los recibos de haberes serán liquidados directamente bajo la nueva razón social. En este sentido, la entidad gremial ha mantenido reuniones informativas con el personal para mitigar la incertidumbre generada por rumores de pasillo, asegurando que el cambio de firma no afectará los derechos adquiridos.
En el plano comercial, el establecimiento ha iniciado una agresiva campaña de liquidación de stock. Con el objetivo de reducir el inventario actual antes del desembarco definitivo, se han aplicado descuentos que oscilan entre el 40% y el 70% en diversos rubros. Esta estrategia de precios abarca desde productos alimenticios y lácteos hasta artículos de bazar, indumentaria y electrodomésticos, bajo modalidades atractivas como el 2x1.
La transformación visual ya es evidente para los clientes habituales. El retiro de mobiliario y la presencia de sectores vacíos forman parte de la reorganización estética que se completará entre finales de mayo y principios de junio. Durante ese periodo, el hipermercado adoptará la imagen corporativa y la señalética característica de la nueva cadena propietaria.