Con la finalización del sector 5 y nuevas obras de requisa, el penal de Chimbas proyecta completar su plan de reformas para fin de año. Evalúan la instalación de inhibidores de señal y detectores de dispositivos electrónicos.
El Servicio Penitenciario Provincial (SPP) transita una etapa de transformación estructural y tecnológica con el objetivo de optimizar las condiciones de detención y extremar los controles internos. El director de la institución, Carlos Suárez, confirmó que el plan de obras presenta avances significativos, destacando la culminación de los trabajos en el sector número 5, cuya operatividad plena solo resta de la instalación del mobiliario correspondiente.
Actualmente, las tareas se concentran en la remodelación de una zona del sector número 1 y en la construcción de una nueva área de requisa. Este último proyecto, que registra un avance de entre el 20% y el 30%, resulta estratégico para la gestión, ya que busca centralizar y tecnificar el ingreso al establecimiento. Se estima que el complejo de obras estará finalizado hacia el cierre del corriente año, permitiendo el traslado de internos seleccionados a los nuevos espacios.
En materia de seguridad, la dirección apunta a la incorporación de tecnología de vanguardia para mitigar riesgos. A los actuales escáneres de personas y bultos, el SPP prevé sumar un circuito más robusto de cámaras de seguridad y sistemas de control de acceso restringido en puntos clave del penal.
Uno de los puntos más ambiciosos del plan de gestión es la instalación de inhibidores de señal de telefonía celular, un proyecto que se trabaja de manera conjunta con la Secretaría de Seguridad. La medida busca neutralizar el uso de dispositivos móviles dentro de los pabellones, una problemática recurrente en los sistemas penitenciarios nacionales.
Sin embargo, el funcionario aclaró que la implementación está sujeta a una rigurosa evaluación de mercado:
Costos y proveedores: Al tratarse de equipamiento de alta complejidad y elevado valor económico, se analizan diversas alternativas de financiamiento y prestaciones técnicas.
Capacitación: La puesta en marcha de estos sistemas requerirá la formación de personal específico para la operación y supervisión técnica de los equipos.
Complementos: Además de los inhibidores, se estudia la adquisición de detectores de aparatos electrónicos para requisas de precisión.
Si bien el proyecto de inhibidores aún se encuentra en etapa de análisis técnico y financiero, la conducción del SPP ratificó que la prioridad institucional es consolidar un sistema de seguridad integral que combine la mejora de la infraestructura edilicia con la eficiencia de los recursos tecnológicos.