El desarrollo de los grandes proyectos mineros en la provincia de San Juan comenzó a captar de manera sostenida la atención de empresarios e inversores de diversos puntos de la Argentina. Así lo ratificó Fernando Godoy, presidente de la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (Caprimsa), quien vinculó este fenómeno con la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el marco normativo diseñado a nivel nacional para radicar capitales de gran envergadura en el país.
El dirigente gremial enfatizó que la escala de los proyectos en carpeta ubica a la provincia en un punto de inflexión histórico. A partir de este nuevo panorama, el sector productivo comenzó a reconfigurar sus expectativas operativas, proyectando las demandas que exigirán el financiamiento, la logística y la provisión de bienes y servicios en las etapas constructivas y de explotación.
Proyección nacional e interés empresarial masivo
Como muestra del volumen de negocios que insinúa la actividad, Godoy ponderó el impacto de un reciente encuentro corporativo realizado en la provincia de Santa Fe. La convocatoria reunió a más de 4.500 participantes, superando ampliamente las proyecciones iniciales del sector —estimadas en 2.000 asistentes—, y contó con la presencia de más de 80 firmas asociadas a Caprimsa que viajaron para analizar las perspectivas del rubro.
Durante las jornadas de trabajo, la plaza sanjuanina ocupó una posición protagónica en las mesas de discusión. Según el análisis de la cámara, el fenómeno evidencia que unidades de negocio provenientes de áreas industriales tradicionales buscan insertarse de forma directa en los encadenamientos productivos vinculados a los yacimientos locales.
La dimensión de la demanda: el caso del proyecto Vicuña
En relación con el alcance de las futuras operaciones, el titular de la entidad empresarial subrayó que iniciativas de la magnitud del proyecto Vicuña modificarán estructuralmente el tejido social y económico regional. No obstante, advirtió que la minería que se aproxima impondrá estándares operativos, tecnológicos y económicos sensiblemente más elevados que los registrados en emprendimientos de décadas anteriores.
A modo de ejemplo sobre las exigencias logísticas, Godoy indicó que una licitación de transporte para el personal operativo puede demandar una flota base de 200 colectivos, alcanzando picos de requerimiento de hasta 600 unidades. Ante semejante volumen, sostuvo que las pymes sanjuaninas se verán obligadas a incrementar su capital de trabajo, sumar certificaciones internacionales y generar esquemas de asociación estratégica entre empresas de diversa escala.
El debate por el compre local dentro del esquema RIGI
La articulación entre el marco regulatorio del RIGI y el sostenimiento de los proveedores locales constituye otro de los frentes de gestión empresarial. Desde Caprimsa, en acción coordinada con cámaras pares de otras provincias mineras, se vienen impulsando mecanismos que aseguren la participación de firmas radicadas en las zonas de influencia de los yacimientos.
El planteo gremial busca fortalecer normativas como la Ley de Desarrollo de Proveedores para garantizar que las inversiones extraordinarias se traduzcan en contratos para el entramado pyme territorial. Según remarcó Godoy, la provincia cuenta con el diferencial de acumular cuatro décadas de tradición en el rubro —con fuerte aceleración en los últimos 20 años—, background que resulta clave para el desafío inmediato: articular esfuerzos entre el Gobierno, las empresas operadoras, los gremios y las pymes para convertir el interés nacional en contrataciones efectivas.

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