El titular del partido, Enzo Cornejo, respaldó una alianza estratégica con La Libertad Avanza y el frente gobernante para bloquear el retorno del kirchnerismo. El legislador rechazó además un eventual desdoblamiento del calendario electoral por el gasto público que conlleva.
El presidente del PRO en San Juan y diputado provincial, Enzo Cornejo, se posicionó a favor de estructurar una plataforma política ampliada de cara al turno electoral de 2027, proponiendo la convergencia de su espacio con La Libertad Avanza (LLA) y las fuerzas del oficialismo que conducen el Ejecutivo provincial. El argumento central de la conducción partidaria radica en la necesidad de consolidar una alternativa de gobierno unificada que neutralice las posibilidades de retorno del peronismo de matriz kirchnerista a la administración estatal.
Para el dirigente parlamentario, la viabilidad de este esquema frentista no debe condicionarse a candidaturas o personalidades individuales, sino a la coincidencia programática y doctrinaria entre los distintos sectores que cuestionan los resultados socioeconómicos de las gestiones justicialistas precedentes. En ese sentido, el legislador evitó polemizar con los diferentes sectores internos que componen el universo libertario local, enfatizando que el armado final responderá a dinámicas de construcción colectiva.
En el marco de la ingeniería política propuesta, Cornejo ponderó la conducción institucional del gobernador de la provincia, Marcelo Orrego, al frente de la alianza Cambia San Juan. Desde la perspectiva del titular del PRO, la gestión gubernamental ha demostrado capacidad metodológica para contener y cohesionar a espacios políticos heterogéneos mediante la implementación de canales de diálogo permanente y consensos multisectoriales.
Finalmente, el diputado provincial fijó postura en contra de un eventual desdoblamiento de los comicios locales respecto de los nacionales para el próximo ciclo electoral. El argumento técnico esgrimido sostiene que desvincular las fechas de votación satura el escenario social y genera erogaciones presupuestarias superfluas para el erario público, en un contexto socioeconómico donde la ciudadanía demanda una reducción de los costos de la actividad política.