Rodolfo Colombo, jefe de asesores de la Gobernación, destacó el buen momento del vínculo institucional entre Marcelo Orrego y la Casa Rosada, y remarcó que un posible acuerdo electoral con La Libertad Avanza se definirá en Buenos Aires a través de Karina Milei.
El jefe de asesores de la Gobernación de San Juan y líder del partido Actuar, Rodolfo Colombo, analizó el panorama político actual y el creciente acercamiento entre la gestión del gobernador Marcelo Orrego y el Gobierno nacional de Javier Milei. El funcionario aseguró que, ante la posibilidad de sellar una futura coalición electoral, la resolución final no dependerá de los armados locales, sino de la estrategia centralizada que determine la conducción nacional de La Libertad Avanza (LLA), encabezada por Karina Milei.
En declaraciones a un programa radial, Colombo relativizó las posturas de rechazo expresadas previamente por referentes libertarios de la provincia, como el diputado nacional José Peluc. Según el asesor gubernamental, desde la Casa Rosada observan con muy buenos ojos la administración de Orrego, a quien catalogan como un mandatario dialoguista y austero, lo que ha permitido consolidar una agenda de coincidencias institucionales, evidenciada recientemente en la Feria Expo Minera y en el debate legislativo sobre el régimen de Zona Fría.
Al ser consultado sobre los argumentos para avanzar hacia un frente común de cara a los próximos turnos electorales, el dirigente sanjuanino coincidió con el vicegobernador Fabián Martín en la necesidad de articular un espacio amplio que evite el retorno del populismo y el kirchnerismo al poder. No obstante, aclaró que una alianza sólida requiere no solo compartir la oposición a un modelo político, sino también sentarse a planificar un programa de desarrollo concreto para la provincia y el país.
A pesar de calificar el diálogo actual como óptimo, Colombo también planteó observaciones críticas hacia la gestión de la macroeconomía nacional. Advirtió sobre un reciente resquebrajamiento en los niveles de confianza y reclamó una mayor planificación en el federalismo fiscal. En ese sentido, cuestionó que se hayan transferido de forma imprevista obligaciones financieras a las arcas provinciales, tales como la paralización de la obra pública, el financiamiento de salarios docentes y los subsidios al transporte público, sugiriendo al Ejecutivo nacional una mayor apertura al consenso político.