Los ciberdelincuentes utilizan promociones falsas a nombre del supermercado La Anónima para vaciar cuentas y solicitar créditos. Se difunde por WhatsApp y la justicia local ya investiga los primeros casos.
El Ministerio Público Fiscal de San Juan emitió una advertencia urgente a la población ante la aparición de una modalidad de fraude electrónico que opera en el territorio provincial. La maniobra delictiva recurre a la difusión masiva de mensajes falsos a través de la aplicación de mensajería WhatsApp, donde se promocionan beneficios comerciales inexistentes con el único propósito de capturar credenciales bancarias y datos sensibles de adultos mayores.
La ingeniería social utilizada por los estafadores aprovecha el reciente desembarco de la cadena de supermercados La Anónima en la provincia. Los delincuentes envían propuestas apócrifas que prometen un descuento del 40% en compras corrientes junto con la adjudicación de un supuesto bono extraordinario de 100.000 pesos destinado exclusivamente al sector pasivo.
El proceso de defraudación se activa cuando se induce a la víctima a entablar una videollamada o a ingresar a hipervínculos externos sospechosos. Bajo engaño, los atacantes persuaden a los usuarios para que revelen códigos de verificación o claves token, tomando el control inmediato de sus billeteras virtuales, homebanking y cuentas de ahorro, lo que les permite realizar transferencias de fondos no autorizadas o gestionar préstamos preaprobados a nombre de los damnificados.
"Las autoridades judiciales confirmaron que, si bien se busca determinar el alcance total de la maniobra, ya existen expedientes bajo investigación para individualizar el origen de los mensajes", señalaron fuentes del Ministerio Público.
Hasta el momento, los organismos competentes no han consolidado el número definitivo de personas afectadas en los departamentos sanjuaninos, pero ratificaron que los equipos especializados en cibercrimen se encuentran procesando denuncias y analizando la ruta digital de los enlaces fraudulentos para bloquear los servidores utilizados por las organizaciones delictivas.
Frente al incremento de estas prácticas de suplantación de identidad corporativa, el organismo judicial recordó que las firmas comerciales nunca solicitan datos confidenciales, contraseñas ni códigos de seguridad por vías informales o llamadas telefónicas.
La recomendación generalizada de los especialistas consiste en desestimar y eliminar cualquier tipo de comunicación que condicione la entrega de un beneficio económico a la realización de gestiones virtuales inmediatas. Asimismo, se instó a la comunidad a verificar de manera autónoma la vigencia de concursos o promociones únicamente a través de los portales web oficiales y perfiles verificados de las empresas implicadas, evitando hacer clic en enlaces provistos por remitentes desconocidos.