Especialistas advirtieron que los tipos B y C suelen avanzar de forma asintomática hasta derivar en cirrosis o cáncer. En San Juan existen 35 centros donde se realizan pruebas rápidas gratuitas, confidenciales y sin necesidad de ayuno.
El Ministerio de Salud de San Juan renovó el llamado a la población para reforzar los controles preventivos contra las hepatitis virales, una patología que puede evolucionar durante años de forma silenciosa. Las autoridades sanitarias destacaron que, cuando se manifiestan los primeros signos clínicos, las lesiones en el hígado suelen presentar un avance significativo, por lo que instaron a sumar el testeo dentro de los chequeos de rutina periódicos.
El titular del Programa Provincial de VIH, ITS y Hepatitis Virales, Miguel Rueda, explicó que la provincia cuenta con laboratorios y puestos de diagnóstico donde se aplican pruebas rápidas para detectar hepatitis B y C. La metodología consiste en una punción digital que entrega un resultado preliminar en un lapso de 15 a 20 minutos. En caso de dar reactivo, el diagnóstico se ratifica posteriormente mediante un análisis de sangre convencional.
Respecto a la frecuencia de los estudios, Rueda remarcó un cambio en la pauta médica institucional: mientras que antes se sugería realizar el análisis al menos una vez en la vida, las guías actuales aconsejan testearse una vez al año. El estudio es gratuito, confidencial y no exige ayuno previo en los 35 centros habilitados en el territorio provincial.
Las cepas más comunes en el país corresponden a los virus A, B y C. Dado que los tipos B y C se transmiten también por vía sexual, el funcionario enfatizó la importancia del uso del preservativo para prevenir estas infecciones junto con el VIH y la sífilis. A su vez, recomendó evitar compartir elementos de aseo personal como máquinas de afeitar o cortaúñas, y acudir exclusivamente a locales autorizados para la realización de tatuajes o colocación de piercings.
En relación con la hepatitis A, el especialista resaltó el impacto que tuvo la incorporación de la dosis al Calendario Nacional de Vacunación en 2005, medida que redujo drásticamente la tasa de contagios en la Argentina. No obstante, recordó que el lavado constante de manos y la correcta manipulación de alimentos siguen siendo pilares básicos de higiene.
Finalmente, desde la cartera sanitaria llevaron tranquilidad sobre los avances terapéuticos actuales. Si bien el avance asintomático de los virus B y C puede provocar cuadros severos de cirrosis o carcinoma hepático a largo plazo, Rueda subrayó que existen esquemas farmacológicos de alta efectividad que permiten controlar la hepatitis B y alcanzar la curación definitiva en los pacientes diagnosticados con hepatitis C.