MERCADO INMOBILIARIO LOCAL EN ESPERA

El desarrollo del sector minero todavía no genera impacto en el rubro inmobiliario de la provincia

A pesar del repunte registrado durante el segundo trimestre del año, empresarios y representantes del sector aseguran que la reactivación no guarda relación con los megaproyectos de cobre. Advierten distorsiones preventivas en los valores de los alquileres.

El potencial económico que prometen las grandes inversiones en yacimientos cupríferos como Josemaría, Los Azules, El Pachón y Altar aún no se traduce en un incremento de transacciones dentro del mercado de propiedades sanjuanino. Si bien las estadísticas de la Federación Inmobiliaria de la República Argentina (FIRA) revelaron una mejora general entre abril y junio —con subas del 4,5% en compraventas residenciales y de más del 30% en las locaciones de viviendas y locales—, los analistas descartan que este dinamismo responda a la actividad extractiva.

Desde el Colegio de Corredores Inmobiliarios señalaron que las ventas generales muestran una contracción interanual nítida debido a la falta de financiamiento hipotecario accesible. Los referentes del sector pidieron moderar el optimismo inmediato, aclarando que el denominado fenómeno minero opera actualmente como una proyección a futuro y no como un factor de demanda real en el volumen de operaciones vigente.

Preocupación por los valores y la oferta

La disparidad entre las expectativas del mercado y la realidad habitacional cotidiana comenzó a manifestarse en el comportamiento de los locadores. Desde la Asociación de Inquilinos de San Juan alertaron sobre una tendencia incipiente donde diversos propietarios comenzaron a retirar o acondicionar inmuebles con el único fin de ofrecerlos a empresas o personal jerárquico de la minería.

Este fenómeno genera alarma por la posibilidad de que se replique la crisis habitacional de otras regiones productivas del país, provocando subas artificiales en los cánones que terminen excluyendo a los asalariados comunes, como docentes o empleados de comercio, cuyos ingresos no se equiparan con los del sector minero.

Precios y cumplimiento de pago

El debate sectorial también gira en torno a la actualización de los contratos durante la primera mitad del año. Mientras los corredores inmobiliarios calculan un ajuste semestral cercano al 16,5% en base a los índices oficiales de locación, las organizaciones de inquilinos posicionan dicho incremento por encima del 27%, evidenciando tensiones en el acceso a la vivienda en un contexto donde la inflación de los primeros cinco meses alcanzó el 14,7%.

Finalmente, en cuanto al comportamiento financiero de los locatarios, se detectó una variación menor en las tasas de incumplimiento. Las inmobiliarias reportaron que la morosidad pasó de un piso histórico del 1% a un 2,4% actual, una cifra que, de todas formas, mantiene a la provincia con estándares de cobro sumamente estables y lejos de encender alarmas financieras en el sector.

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