La persistencia de las
medidas de fuerza en las instituciones educativas dependientes de la
Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) encendió las alarmas entre la comunidad de padres y tutores.
Verónica Figueroa, representante de las
familias autoconvocadas de los colegios preuniversitarios, advirtió que los estudiantes contabilizan cerca de un mes de inactividad presencial en lo que va del ciclo lectivo, panorama que los impulsó a estudiar
acciones legales para forzar una solución.
Brecha en el aprendizaje y falta de contingencia
Si bien desde el colectivo de padres remarcaron que no cuestionan la legitimidad de las demandas salariales del sector docente, manifestaron una honda preocupación por el déficit pedagógico que acumulan los jóvenes. Figueroa enfatizó que los cuadernillos o tareas enviadas de manera remota resultan insuficientes para suplir la enseñanza presencial. La inquietud se agudiza en el último año del nivel secundario, ante la inminencia de los exámenes de ingreso a las carreras universitarias y la ausencia de un programa integral para recuperar las materias no dictadas.
Vía legal y denuncias por represalias
Frente a la parálisis institucional, el grupo de familias retomó el contacto con asesores letrados para evaluar la viabilidad de una medida cautelar o recurso de amparo que ordene el restablecimiento de las actividades formativas.
En paralelo, la vocera de los padres denunció la existencia de situaciones de señalamiento dentro de los establecimientos hacia los alumnos cuyos tutores hicieron públicas sus protestas. Pese a no precisar nombres ni roles específicos para resguardar a las familias, afirmó que cuentan con los elementos de prueba necesarios para respaldar institucionalmente la presentación.