
Mientras miles de sanjuaninos esperan una oportunidad para acceder a la casa propia, el Instituto Provincial de la Vivienda avanza en la preparación de un nuevo sorteo que podría realizarse durante el segundo semestre del año. La iniciativa se apoyará en un esquema diferente al de años anteriores, ya que una parte importante de las viviendas provendrá de unidades recuperadas por incumplimientos, casas que quedaron vacantes y departamentos que pasarán a la órbita provincial tras acuerdos con Nación.
La directora del IPV, Elina Peralta, explicó que todavía no existe una fecha definitiva, aunque aseguró que el organismo ya trabaja para que el proceso pueda concretarse en las próximas semanas. "Tenemos intención de ver si en este segundo cuatrimestre podemos lanzar el sorteo. Calculo que para agosto yo creería que estamos en condiciones", señaló.
La funcionaria indicó que actualmente se realizan tareas de compatibilización de datos junto a la Caja de Acción Social y ajustes administrativos que permitan poner en marcha el mecanismo de adjudicación. Según explicó, la intención es que el sistema continúe apoyándose en criterios de transparencia y acceso público.
Una de las principales novedades es que parte de las viviendas disponibles surgirán de los controles que el IPV viene realizando sobre adjudicatarios que incumplen las condiciones de uso establecidas por ley. Durante los últimos meses el organismo profundizó las inspecciones sobre casas deshabitadas, utilizadas ocasionalmente o cuyos ocupantes dejaron de cumplir con sus obligaciones de pago.
En ese marco, Peralta recordó que "no ocuparla o no pagarla son causales de revocación", una herramienta que el instituto viene utilizando para recuperar unidades y volver a ponerlas a disposición de familias que necesitan una solución habitacional.
La funcionaria reveló que existen entre 300 y 400 denuncias vinculadas a posibles irregularidades en el uso de viviendas entregadas por el Estado, situación que derivó en numerosos expedientes de revisión y recuperación.
A esas unidades se sumarían viviendas remanentes de distintos barrios ya entregados. Se trata de inmuebles que nunca llegaron a ser adjudicados porque los beneficiarios originales no completaron la documentación requerida o no reunieron finalmente las condiciones exigidas por el programa.
Para esos casos, Peralta sostuvo que el mecanismo más adecuado continúa siendo el sorteo. "Lo más transparente y justo es a través del sorteo", afirmó al referirse al destino que tendrán esas viviendas que quedaron disponibles.
El futuro proceso también incluiría departamentos del complejo La Ramada, perteneciente originalmente al programa Procrear. Según explicó la directora, la Provincia se encuentra próxima a formalizar un convenio con Nación para asumir la continuidad de ese emprendimiento habitacional.
Actualmente el complejo presenta un avance cercano al 55% y el objetivo oficial es finalizar una primera etapa durante este año. "La idea es dividirlo en tres etapas para terminar una primera de 30 departamentos y poder sortearlos este año", detalló.
Peralta aclaró que esos departamentos tendrán características diferentes a las de una vivienda social tradicional debido a su ubicación y nivel constructivo. Por ese motivo, quienes aspiren a acceder deberán acreditar ingresos compatibles con cuotas más elevadas que las habituales.
Detrás de este esquema aparece otro desafío que preocupa al organismo: la morosidad. Según reconoció la funcionaria, cerca del 50% de los adjudicatarios registra atrasos en el pago de sus cuotas, una situación que afecta directamente la capacidad financiera del sistema.
En ese sentido, recordó que el escenario habitacional cambió de manera significativa tras la desaparición de la Secretaría de Vivienda de la Nación. "El sistema del IPV es un sistema solidario y ya no depende de fondos nacionales", enfatizó.
La directora explicó que los recursos para seguir construyendo viviendas dependen cada vez más del recupero de cuotas y de los fondos provinciales. Por eso insistió en que quienes ya recibieron una casa tienen un rol clave para sostener el sistema y permitir que otras familias puedan acceder a una solución habitacional.
Aunque todavía no se difundió oficialmente el listado de barrios ni la ubicación de las futuras unidades, distintas estimaciones indican que podrían incorporarse alrededor de 500 viviendas al próximo proceso de adjudicación. La definición final dependerá del avance de las recuperaciones, de la situación de las viviendas remanentes y de la transferencia definitiva de los departamentos del ex Procrear.
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