La magistrada Gloria Chicón sufrió un problema de salud en pleno recinto. El proceso judicial pasó a un cuarto intermedio y se postergó la definición sobre los hermanos Chávez. Los imputados fueron capturados tras permanecer ocultos en Albardón. La agresión, ligada a una interna de la hinchada, dejó a una mujer con tres impactos de bala y provocó el incendio de una vivienda.
La audiencia de formalización de la investigación y control de detención contra Ariel y Gustavo Chávez, señalados como miembros de la barra brava del club San Martín, debió ser suspendida de manera imprevista este viernes. La interrupción del debate se produjo luego de que la jueza de Garantías, Gloria Chicón, sufriera un inconveniente de salud dentro de la sala de audiencias, lo que obligó a dictar un cuarto intermedio y postergar la resolución sobre la situación legal de los sospechosos.
A los hermanos Chávez se los acusa provisoriamente por los delitos de abuso de armas, lesiones agravadas e incendio criminal. La causa, que lleva adelante el fiscal José Plaza, investiga la violenta balacera y el posterior ataque con una bomba molotov ocurridos el pasado domingo en el interior del Barrio Cabot, en el departamento Capital.
Ambos individuos habían logrado eludir a las autoridades durante los primeros días posteriores al hecho, abandonando sus residencias habituales. Sin embargo, personal policial de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) Genérica logró localizarlos el jueves mediante un allanamiento en una propiedad situada en el loteo Altos de Albardón, lugar donde permanecían escondidos. En ese procedimiento, los investigadores incautaron un teléfono celular que será sometido a peritajes.
La causa judicial, en la que interviene el abogado defensor Alejandro Castán, mantiene un fuerte despliegue operativo debido a que todavía restan detener a tres personas que se encuentran prófugas de la justicia. Entre los sospechosos buscados se identificó a Gustavo Barra y Erica Chávez, junto a un tercer implicado cuya identidad se mantiene bajo reserva para no entorpecer las tareas de localización.
La hipótesis principal del Ministerio Público Fiscal vincula el brutal ataque a una feroz disputa de poder entre facciones antagónicas de la hinchada de San Martín. El epicentro del conflicto tuvo lugar en las inmediaciones de calles Mendoza y Benavídez, donde Marianela Ayelén Hidalgo fue emboscada y herida de gravedad tras recibir tres impactos de bala en su cuerpo, debiendo ser internada de urgencia en el Hospital Rawson.
La escalada de violencia en el sector no concluyó con los disparos. Minutos después del ataque contra Hidalgo, un grupo de personas lanzó un artefacto explosivo casero contra el domicilio de la madre de un presunto referente de la barra. El atentado generó un incendio que destruyó el acceso y muebles de la propiedad. Cabe destacar que las dotaciones de Bomberos que acudieron a la emergencia no pudieron ingresar inicialmente al Barrio Cabot tras ser repelidas a pedradas por un grupo de residentes, obligando a los propios habitantes a sofocar las llamas.