Inquilinos advierten aumentos de hasta 300% y reclaman un marco legal que brinde previsibilidad y equilibre las condiciones contractuales.
El mercado de alquileres en el Gran San Juan atraviesa una situación crítica, con fuertes incrementos en los precios y condiciones contractuales cada vez más inciertas para los inquilinos. Desde la Asociación de Inquilinos de San Juan alertan sobre la falta de regulación y el impacto creciente en la economía familiar.
Según explicó su titular, Víctor Bazán, los alquileres registraron aumentos de entre 220% y 300% en el último año, aunque el impacto real sería mayor al considerar expensas, servicios y ajustes adicionales.
Entre los principales problemas, se señala la frecuencia de los aumentos y el cambio en la base de cálculo, que ahora se aplica sobre el último valor abonado, generando subas acumulativas. A esto se suma la desconfianza en los índices oficiales, lo que deriva en incrementos por encima de lo previsto.
Desde la entidad también advierten irregularidades como contratos sin criterios unificados, falta de documentación y exigencias consideradas abusivas en las garantías. En este contexto, remarcan la necesidad de una ley que regule el sector y brinde mayor previsibilidad a los inquilinos.
Además, señalaron dificultades en el vínculo con el Gobierno provincial y anticiparon que trabajan en la recolección de datos para visibilizar la problemática. Mientras tanto, aseguran que crecen las consultas por rescisión de contratos y las situaciones habitacionales precarias.