Los usuarios denunciaron reducciones de unidades e demoras similares al esquema de receso escolar en los viajes diarios. Ante la multiplicación de las protestas, la Secretaría de Tránsito y Transporte inició un relevamiento sobre las empresas para verificar el funcionamiento de las líneas.
El malestar por las fallas en el servicio de colectivo de la provincia volvió a ubicarse en el centro de la escena. En las últimas horas, una gran cantidad de pasajeros utilizó las redes sociales para expresar su bronca ante las prolongadas esperas en las paradas y una visible disminución en la cantidad de unidades en circulación, una situación que complica la llegada a los puestos de trabajo y establecimientos educativos en las horas de mayor demanda.
Las quejas apuntan a que varias líneas estarían operando bajo un esquema restringido, muy parecido al que suele implementarse durante el receso escolar o las vacaciones de invierno. La apreciación de los usuarios coincidió, además, con el testimonio de algunos choferes, quienes reconocieron de forma extraoficial que el cronograma operativo actual se asemeja al de los períodos de menor demanda.
Frente al incremento del descontento social, la Secretaría de Tránsito y Transporte de la Provincia puso en marcha un plan de monitoreo para evaluar el desempeño en calle de las empresas concesionarias.
El objetivo de la repartición provincial es auditar el cumplimiento de los recorridos y verificar si efectivamente se registran irregularidades o disminuciones no autorizadas en las frecuencias habituales. Desde la cartera señalaron que evaluarán los datos del relevamiento antes de resolver si corresponde aplicar sanciones o exigir explicaciones formales a las compañías prestatarias.
A la espera de una resolución oficial, los usuarios continúan exigiendo la regularización urgente de los horarios, haciendo hincapié en que la falta de previsibilidad impacta de manera directa en la rutina diaria.
Hasta el momento, el Gobierno provincial no confirmó la existencia de cambios formales en los cronogramas ni adelantó los resultados del monitoreo, por lo que la resolución del conflicto dependerá de los datos que arroje el relevamiento sobre las unidades que efectivamente se encuentran prestando servicio.