Las primeras señales de alarma por la provisión de medicamentos para el tratamiento del Parkinson ya se hacen sentir en San Juan. Desde la Asociación Civil Unidos por Parkinson encendieron las alertas tras constatar que farmacias locales comenzaron a registrar faltante total de Lebocar, una de las formulaciones comerciales más extendidas a base de levodopa y carbidopa. La preocupación aumentó al trascender que la normalización del suministro a nivel nacional recién se proyectaría para marzo de 2027.
Si bien la provincia no enfrenta aún un escenario de desabastecimiento generalizado debido al stock remanente en droguerías y la presencia de marcas alternativas como Parkinel, la titular de la entidad, Elsa Garro, advirtió sobre el deterioro progresivo de la disponibilidad. Durante el último mes, establecimientos que reciben provisión directa del laboratorio titular pasaron de operar con normalidad a no disponer de unidades, lo que motivó el pedido de gestiones preventivas ante el Ministerio de Salud provincial.
Acopio por temor y el riesgo de interrumpir los esquemas médicos
A la contracción en la oferta de Lebocar se le suma la conducta preventiva de algunos usuarios que, ante la incertidumbre, optan por adquirir múltiples frascos o cajas de reemplazos directos. Este fenómeno de acopio compromete aún más la distribución equitativa, dejando sin cobertura a pacientes que buscan su dosis mensual en el circuito comercial habitual.
Desde la agrupación remarcaron el peligro sanitario de suspender de forma intempestiva las dosis diarias de levodopa-carbidopa, componente indispensable para frenar la rigidez, los movimientos involuntarios y el avance sintomático de la patología. Si bien existen marcas genéricas o equivalentes, los especialistas recuerdan que la respuesta metabólica varía según la persona y que cualquier reemplazo debe realizarse bajo estricto control médico.
Complicaciones en el sector público y gestión institucional
La irregularidad en las entregas impacta con mayor gravedad en las familias sin cobertura privada que dependen exclusivamente del sistema público de salud. Según informaron desde la asociación, en los centros asistenciales y hospitales de la provincia se registraron entregas fraccionadas de comprimidos para cubrir períodos acotados, obligando a los pacientes a peregrinar por distintas dependencias.
Ante este panorama, la Asociación Civil Unidos por Parkinson presentó un petitorio a las autoridades sanitarias locales para que oficien de intermediarios ante los laboratorios y el Ministerio de Salud de la Nación. El objetivo central es obtener precisiones sobre el cronograma oficial de importación o producción y evitar un quiebre total de stock en la provincia.

Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.