El básquet no solamente exige preparación física, técnica y táctica. También requiere herramientas para afrontar situaciones que pueden afectar emocionalmente a los jugadores, como la falta de minutos, los errores y la pérdida de confianza.
La psicóloga deportiva Ana Paula Vera abordó estos aspectos junto a Sofía Ferra y Nicole Vicentela, jugadoras de Ausonia, quienes compartieron experiencias personales relacionadas con las exigencias de la competencia.
Uno de los temas centrales fue la frustración que puede experimentar un deportista cuando entrena durante toda la semana, pero luego dispone de pocas oportunidades dentro de la cancha. “Es importante que el jugador pueda expresar lo que le está pasando y que del otro lado exista un feedback del entrenador”, explicó Vera.
Vicentela reconoció que atravesó una situación similar que incluso la llevó a alejarse temporalmente de los entrenamientos. Sin embargo, posteriormente decidió recuperar la motivación y fortalecer su compromiso con la preparación.
Por su parte, Ferra destacó la importancia de encontrar diferentes maneras de contribuir al equipo. “Si no estoy aportando con puntos, me concentro en agarrar rebotes, defender y dar lo mejor”, señaló.
La especialista explicó que la frustración es una emoción habitual dentro del deporte, pero advirtió sobre las consecuencias de acumular malestar sin expresarlo.
También remarcó que el entrenamiento psicológico permite desarrollar habilidades como la atención, la autorregulación y el manejo de pensamientos. El mensaje principal fue que los minutos disputados o los errores cometidos no deben determinar el valor personal de un deportista.
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