La disputa entre la intendenta Daniela Rodríguez y el exjefe comunal Fabián Gramajo pone a prueba la unidad del principal bastión electoral del PJ sanjuanino. Detrás de la carrera por la conducción local y las aspiraciones provinciales, se esconde un fuerte tironeo de poder que ya repercute en el Concejo Deliberante.
A medida que el calendario político se aproxima al año electoral, el departamento de Chimbas se consolida como el epicentro de un silencioso pero complejo ajedrez dentro del Partido Justicialista (PJ) de San Juan. El control de este bastión, caracterizado por su alto caudal de votantes y su capacidad de contrapesar el predominio del oficialismo provincial en el Gran San Juan, mantiene bajo tensión a la actual intendenta Daniela Rodríguez y a su antiguo socio político, el exintendente Fabián Gramajo.
La disputa excede el plano vecinal y se convierte en un análisis clave sobre cómo se dirimirá el liderazgo peronista en un escenario donde el partido no puede darse el lujo de relegar dirigentes competitivos, pero tampoco logra encauzar las demandas de sus sectores internos.
El peso del poder territorial y la carta de la presión
La intendenta Daniela Rodríguez, quien asumió la jefatura de la junta departamental del PJ en diciembre de 2024, ha dado señales claras de su voluntad de ir por la reelección en la intendencia, basándose en la máxima de que un jefe comunal que transita su primer período busca naturalmente un segundo mandato. Rodríguez ha sido enfática al declarar que "no se puede correr" de la contienda electoral, incluso en el hipotético caso de que otro dirigente local muestre mejores indicadores en las encuestas, respaldando su postura en el peso político de estar en funciones.
En la vereda de enfrente se sitúa Fabián Gramajo. Respaldado por el alto nivel de adhesión popular que cosechó en sus dos gestiones anteriores y su rol como excandidato a vicegobernador de la provincia, Gramajo representa una figura de peso que el justicialismo provincial busca contener. En los círculos partidarios se prevé que el exintendente utilizará su caudal electoral como carta de negociación para asegurar espacios de relevancia de cara al armado provincial. Las especulaciones van desde una postulación a la gobernación hasta lugares de preponderancia en las listas legislativas.
Los frentes de tormenta institucionales
El distanciamiento entre ambos dirigentes ya tuvo su correlato en el plano institucional. El Concejo Deliberante de Chimbas, donde la mayoría de la bancada del PJ responde de manera directa a Gramajo, se transformó a finales del año pasado y principios del actual en un escenario de disputa de poder. La modificación de partidas presupuestarias a la intendenta, el rechazo a la tasa inmobiliaria y el intento de reformar el Reglamento Interno para someter a los funcionarios del Ejecutivo a interpelaciones obligatorias y sanciones fueron interpretados por los analistas como un fuerte mensaje político del sector de Gramajo hacia la gestión de Rodríguez.
Aunque estos conflictos legislativos se moderaron mediante vetos del Ejecutivo y la marcha atrás en la reforma reglamentaria por el riesgo de su judicialización, el quiebre de la confianza mutua sigue latente.
Estrategias de abroquelamiento y el factor Andino
El posicionamiento de los actores se ha reconfigurado en los últimos meses mediante la construcción de alianzas estratégicas cruzadas. Mientras que Gramajo ha tejido una sociedad con el intendente de Rawson, Carlos Munisaga, la jefa comunal de Chimbas ha optado por abroquelarse junto a la estructura partidaria provincial.
Una muestra clara de esta última estrategia fue la reciente aparición pública de Rodríguez junto al diputado nacional Cristian Andino durante un evento departamental. Este acercamiento no es menor: Andino se perfila como uno de los potenciales candidatos del PJ para competir por la gobernación. Al mostrar sintonía con el legislador, la intendenta busca blindar institucionalmente su proyecto de reelección en Chimbas ante la eventualidad de que surjan candidaturas rivales en su propio distrito.
La interna como última opción
Ante la falta de una "fumata blanca" que ordene las pretensiones de las partes, en el Consejo del PJ sanjuanino se baraja la posibilidad de dirimir la candidatura en elecciones internas. Sin embargo, en el peronismo admiten que esta vía resulta poco práctica debido al elevado costo económico que representa organizar una contienda de esa magnitud.
Existe una marcada preocupación en las filas del justicialismo respecto a que una división profunda en Chimbas termine afectando la performance electoral del partido no solo en el departamento, sino también en el armado general de la provincia. Por este motivo, el partido apuesta a un esquema de contención mutua que logre compatibilizar las aspiraciones de ambos dirigentes antes de que el conflicto se vuelva irreversible.