Desde la Cámara de Servicios Mineros calingastina respaldaron el proyecto minero, pero reclamaron que la obra de 500 kV no altere el suministro eléctrico local ni se financie con regalías provinciales.
La Cámara de Servicios Mineros de Calingasta (CASEMICA) hizo pública su inquietud ante el reciente aval otorgado por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) para construir la interconexión de 500 kV destinada al yacimiento Los Azules. Desde la entidad remarcaron que apoyan el crecimiento de la industria extractiva en la provincia, pero remarcaron la necesidad de blindar los recursos del departamento y el bolsillo de los vecinos.
El referente de la cámara, Alfredo Amín, remarcó que Calingasta padece de forma histórica la condición de "cola de línea", lo que genera deficiencias constantes en la provisión energética habitual. Por ese motivo, el sector solicitó certezas técnicas de que la nueva infraestructura destinada a la minería no acentuará los cortes ni deteriorará la red que abastece a la población.
En el aspecto económico, la patronal minera local fijó una postura tajante respecto al financiamiento del tendido, estimado en 800 millones de dólares. Desde la institución advirtieron que la inversión requerida debe ser asumida íntegramente por los privados, impidiendo que el costo impacte en el cuadro tarifario domiciliario o se deduzca de las futuras regalías mineras destinadas al erario provincial.
Las inquietudes de la entidad empresarial ya fueron expuestas de manera oficial durante la audiencia pública correspondiente por intermedio de su titular, Adolfo Ibaceta.
Ante este escenario, desde CASEMICA instaron a la intervención activa del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) y de los organismos gubernamentales correspondientes para fiscalizar el desarrollo del proyecto, asegurando un esquema de equilibrio entre el impulso productivo y el bienestar de los habitantes de la zona.