Frente a los pronósticos hídricos que
anticipan un verano con precipitaciones superiores a la media por el impacto del fenómeno El Niño, la
Municipalidad de la Ciudad de San Juan puso en marcha un plan integral de contingencia para resguardar la infraestructura vial y evitar anegamientos en las arterias principales. Las tareas, articuladas junto al Comité de Prevención de Riesgos provincial (COPRE),
abarcan trabajos intensivos de monda, desobstrucción y saneamiento en acequias, cunetas, bocas de tormenta y canales pluviales en diversos sectores del ejido urbano.
Vías de ingreso hídrico y logística de escurrimiento
La configuración topográfica de la Capital la posiciona como receptora directa del escurrimiento proveniente de los departamentos vecinos de Rivadavia y Chimbas. El caudal de lluvia ingresa al entramado capitalino fundamentalmente por tres corredores clave: la red del eje Ignacio de la Roza, el canal de calle Salta y el canal de Avenida Libertador General San Martín, este último operativo nuevamente tras una década de encontrarse fuera de servicio. Las cuadrillas operativas priorizan la limpieza de estos accesos para asegurar un caudal de drenaje continuo y veloz durante las tormentas estivales.
Llamado a la responsabilidad ciudadana
La intendenta Susana Laciar hizo hincapié en que la efectividad de las maniobras técnicas depende en gran medida de la colaboración comunitaria. Desde el Ejecutivo municipal exhortaron a los frentistas a abstenerse de arrojar basura, botellas, neumáticos o escombros en la red de acequias y rejillas de ventilación. Mantener los frentes de las viviendas despejados resulta imprescindible para evitar bloqueos en el sistema de drenaje y prevenir daños mayores durante los eventos meteorológicos de gran magnitud.