Dos firmas consultoras chilenas iniciaron gestiones para captar socios estratégicos en proyectos náuticos e inmobiliarios. La zona se perfila como una salida logística clave para las futuras exportaciones de cobre de la región.
Las consultoras del vecino país Urkan Innovación y Proyectos y AmixTechLab pusieron en marcha una convocatoria dirigida a capitales privados argentinos con el fin de financiar un plan de infraestructura costera en la conurbación de La Serena y Coquimbo. La iniciativa apunta a transformar el borde costero en un nodo estratégico que unifique el turismo, la recreación náutica y los servicios logísticos, aprovechando el creciente flujo comercial derivado de la actividad minera binacional.
El proyecto guarda un interés directo para la provincia de San Juan, dado que el Puerto de Coquimbo está proyectado como uno de los principales puntos de embarque hacia el océano Pacífico para las futuras exportaciones de los megaproyectos cupríferos emplazados en la cordillera de los Andes. Ante el inminente incremento del transporte de carga, los desarrolladores buscan anticiparse mediante la modernización y ampliación de las capacidades operativas y de servicios en la zona portuaria chilena.
El paquete de inversiones diseñado para la bahía contempla la edificación de una marina recreativa de gran escala, complejos inmobiliarios y espacios destinados a disciplinas deportivas y de investigación científica en áreas clave como Peñuelas, El Faro y el sector norte de La Serena. Asimismo, la propuesta incluye la construcción de un muelle de uso mixto que potencie el arribo de embarcaciones turísticas y optimice, al mismo tiempo, las condiciones laborales de las comunidades de pesca artesanal.
Desde la dirección ejecutiva de las consultoras promotoras destacaron que el objetivo de fondo es consolidar un ecosistema dinámico que aproveche las ventajas del corredor bioceánico. En la actualidad, la terminal marítima chilena experimenta una actividad sostenida con la recepción de más de veinte cruceros internacionales por temporada, por lo que la inyección de capitales privados aspira a consolidar al sector como el polo logístico y turístico más competitivo del Pacífico Sur.