Según el organismo, los ciberdelincuentes aprovechan el auge del comercio electrónico y la expectativa por la llegada de los pedidos para enviar correos electrónicos falsos que simulan comunicaciones oficiales de la Aduana o de ARCA. En esos mensajes, suelen informar que un paquete está retenido y pedir el pago de supuestos aranceles o la verificación de datos personales.
Para hacer más creíbles estos engaños, los estafadores incorporan logos oficiales, números parciales de DNI y botones de pago. También incluyen enlaces que redirigen a páginas web falsas, creadas para robar información sensible como datos bancarios o claves personales.
Desde ARCA fueron claros: nunca solicitan pagos ni datos personales por correo electrónico. Además, remarcaron que el único canal oficial de comunicación con los contribuyentes es el Domicilio Fiscal Electrónico, por lo que cualquier mensaje recibido por otra vía debe considerarse sospechoso.
El organismo difundió una serie de recomendaciones para evitar caer en este tipo de fraudes: no abrir enlaces ni descargar archivos de correos dudosos, no brindar información personal o bancaria ante pedidos no verificados, chequear la autenticidad de las comunicaciones y denunciar intentos de phishing a la casilla oficial correspondiente.
Además, recordó que las compras internacionales están reguladas por el régimen de pequeños envíos, que permite paquetes de hasta 3.000 dólares y 50 kilos por envío, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.
La advertencia llega en un contexto de aumento de este tipo de maniobras, por lo que la recomendación principal es desconfiar de cualquier mensaje urgente que pida pagos o datos sensibles, especialmente si no llega por canales oficiales.