El presidente de la Cruzada Renovadora consideró que una eventual modificación en las reglas electorales por parte del Ejecutivo nacional busca consolidar el poder del oficialismo. Aseguró que el mecanismo debilita la calidad institucional y perjudica el acceso de las fuerzas minoritarias.
El presidente del partido Cruzada Renovadora, Alfredo Avelín, manifestó su abierta oposición a una posible reforma de la normativa electoral que restituya el uso de las listas colectoras en los comicios. El dirigente sanjuanino caracterizó la iniciativa en debate como una estrategia orientada a mejorar el posicionamiento del oficialismo nacional frente a las urnas, advirtiendo sobre las consecuencias negativas en términos de transparencia.
Para el referente político, este tipo de herramientas de ingeniería electoral distorsiona la voluntad del electorado al permitir que múltiples nóminas de candidatos tributen sus votos hacia una misma categoría superior. En ese sentido, calificó la propuesta como un retroceso institucional que genera confusión en la ciudadanía y atenta contra la representatividad de los partidos tradicionales.
Defensa de la democracia interna
Avelín analizó la trayectoria de los diferentes ordenamientos jurídicos que rigieron las votaciones en el país y recordó que las agrupaciones políticas dirimían históricamente sus liderazgos a través de comicios internos cerrados. Sostuvo que, ante un eventual escenario de eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el camino correcto sería restablecer las internas partidarias para brindar certidumbre y claridad doctrinaria sobre las propuestas de cada espacio.
Obstáculos para los partidos chicos
Otro de los puntos cuestionados por la conducción de la Cruzada Renovadora fue el proyecto de modificación de la Ley de Partidos Políticos, el cual prevé elevar las exigencias legales necesarias para obtener y mantener la personería jurídica de carácter nacional. Según advirtió, endurecer estas pautas burocráticas restringirá de forma deliberada las posibilidades de competir a las estructuras políticas con menores recursos de afiliación.
Como balance de la coyuntura, el dirigente concluyó que la sociedad experimenta una profunda fragmentación en el vínculo con sus representantes. Remarcó que el principal dilema del mapa político contemporáneo radica en los altos índices de desconfianza que cosechan tanto las opciones gubernamentales como las expresiones de la oposición tradicional en el electorado.