La llegada de las bajas temperaturas y las condiciones de humedad ambiental aceleraron la circulación de patologías respiratorias en el país, lo que encendió las alarmas del sistema sanitario ante la inminente propagación de una variante de gripe de alta agresividad. Se trata de la cepa de influenza H3N2 subclado K, una mutación que ya generó serias complicaciones en el sistema hospitalario europeo, con picos críticos de internación en países como Inglaterra, y que se prevé impactará con fuerza en el territorio nacional durante las próximas semanas.
Un reconocido infectólogo sanjuanino remarcó que las dosis de las vacunas antigripales distribuidas en el calendario oficial ya se encuentran actualizadas y contemplan inmunización contra esta nueva variante, además de cubrir la tradicional H1N1 y los virus del tipo B. Sin embargo, el especialista advirtió que un porcentaje considerable de la población de riesgo aún no concurrió a los vacunatorios. El médico instó a la comunidad a inocularse a la brevedad, recordando que el organismo requiere de un período de entre 12 y 14 días para consolidar los anticuerpos necesarios antes del inicio formal de la temporada invernal.
El cuadro clínico ligado a esta cepa se caracteriza por manifestaciones agudas que incluyen intensas cefaleas, registros térmicos elevados, dolores corporales y un desgano generalizado. De acuerdo con los expertos, los procesos de convalecencia se evidencian más extensos de lo habitual debido a una menor resistencia inmunológica ambiental heredada tras el extenso período de aislamiento social por la pandemia de COVID-19. Ante esto, se aconseja reincorporar hábitos preventivos como el lavado frecuente de manos, el uso de barbijos en espacios congestionados y el aislamiento preventivo de los niños en edad escolar si presentan sintomatología, para evitar focos de contagio áulico.
Por su parte, desde el plano estrictamente local, el Ministerio de Salud de San Juan puso el foco en las conductas preventivas de los grupos más vulnerables: los menores de edad y los adultos mayores. La jefa de la división de Vigilancia de Epidemiología provincial, Yanina González, señaló que existe un marcado relajamiento en los controles rutinarios de la población infantil de entre 6 y 11 años, una ventana de edad donde disminuyen las consultas anuales al pediatra en comparación con los lactantes, lo que priva a los padres de contar con pautas de alarma actualizadas frente a cuadros de influenza.
Finalmente, la funcionaria provincial alertó sobre los peligros de la automedicación en la tercera edad ante la falta de una consulta médica a tiempo. González enfatizó el error recurrente de recurrir a las farmacias para adquirir antibióticos frente a patologías que son netamente de origen viral. Esta práctica no solo resulta ineficaz para aplacar los síntomas de la gripe, sino que agrava el panorama sanitario general al consolidar la resistencia antimicrobiana en los pacientes, dificultando futuros tratamientos ante eventuales infecciones bacterianas.
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