La empresa planea reactivar el mantenimiento de la ruta provincial 506 y la licitación del bypass a Guandacol. La medida depende de que la Justicia levante la orden vigente y se aprueben las Declaraciones de Impacto Ambiental.
Desde la compañía destacaron que el bypass a Guandacol ya cuenta con el interés de diversas empresas locales de construcción, lo que dinamizaría el empleo en la zona. No obstante, el reinicio de las tareas está supeditado a que quede sin efecto la orden judicial que frenó el proyecto, tras un fallo que consideraba la existencia de riesgos de obstaculización en el desarrollo de las actividades.
En este contexto, la empresa valoró la disposición del Gobierno de La Rioja para avanzar con el tratamiento de las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA). Estas certificaciones son el requisito administrativo fundamental para habilitar legalmente el regreso de las máquinas a las rutas, garantizando que los trabajos se realicen bajo los estándares técnicos y operativos establecidos por la normativa vigente.
Vicuña reafirmó su compromiso con la seguridad ambiental y operativa, asegurando que las obras proyectadas cumplen estrictamente con los marcos regulatorios actuales de la provincia.
Más allá de la infraestructura vial, la firma prevé retomar el diálogo institucional con las autoridades riojanas en las próximas semanas. El objetivo de este acercamiento será analizar nuevas oportunidades de inversión minera y profundizar los programas de capacitación laboral y el fortalecimiento de la cadena de proveedores locales.
Esta reactivación en La Rioja se da en un escenario de contraste regional, luego de que la Justicia de San Juan dictara medidas para "blindar" las operaciones del Proyecto Vicuña en su territorio, garantizando la continuidad de las actividades en dicha provincia a pesar del litigio en curso en la jurisdicción vecina.