Tras los graves incidentes registrados en Chimbas, desde la fuerza advirtieron que los ataques grupales para evitar detenciones se transformaron en una constante en zonas críticas de Rawson, Rivadavia y Chimbas.
Efectivos de la Policía de San Juan afrontaron momentos de extrema tensión durante un procedimiento de urgencia en el interior de Villa del Sur, en el departamento Chimbas. El personal interviniente debió solicitar el auxilio inmediato de la Guardia de Infantería tras ser emboscado a pedradas por un grupo de residentes, quienes intentaron frustrar la aprehensión de dos sospechosos que minutos antes habían efectuado disparos en la vía pública.
El jefe de la Unidad Coordinadora Departamental, comisario general Sebastián Romero, detalló en declaraciones a Radio Sarmiento que el episodio se inició pasada la medianoche a raíz de reiteradas alertas al servicio de emergencias 911. Al arribar al lugar, las patrullas individualizaron a un sujeto que efectuaba detonaciones al aire y que, tras una breve persecución, intentó refugiarse en una vivienda. Allí, los uniformados lograron reducir a dos mayores de edad y secuestrar una pistola calibre 9 milímetros.
El comisario general Romero explicó que a las hostilidades que comenzaron inmediatamente después de los arrestos.
Pese a la intensidad del ataque con elementos contundentes, las autoridades confirmaron que no se registraron agentes lesionados ni unidades dañadas. Esto se debió, en gran medida, a que las patrullas asignadas a esos sectores cuentan con sistemas de enrejado de protección en sus cristales. La causa judicial fue caratulada de manera preliminar bajo las figuras de abuso y portación ilegítima de arma de fuego.
Finalmente, la cúpula policial manifestó su preocupación por la frecuencia con la que se repiten estas conductas de resistencia en determinados puntos de la provincia, señalando particularmente a sectores de Chimbas, Rawson y la localidad de La Bebida, en Rivadavia. Según indicaron desde la fuerza, en estas jurisdicciones es habitual que facciones vecinales "hagan causa común" con los delincuentes y agredan al personal civil y policial, lo que ha obligado a rediseñar las tareas preventivas y a reforzar la presencia de grupos tácticos especiales en las denominadas zonas calientes.