Con 57 víctimas fatales en lo que va del año, la provincia quedó a solo cinco casos de alcanzar el registro anual previo. Desde la asociación Familias del Dolor y la Esperanza reclaman intensificar los controles de tránsito, sostener campañas preventivas y fortalecer la responsabilidad ciudadana al volante.
Las estadísticas de tránsito vuelven a exhibir un panorama crítico en las calles y rutas sanjuaninas. La provincia acumula un total de 57 personas fallecidas a causa de siniestros viales en el transcurso del año, una cifra que coloca a la jurisdicción a solo cinco víctimas de igualar los 62 decesos contabilizados durante la totalidad del período 2025.
Frente a este escenario, Guillermo Chirino, integrante de la agrupación Familias del Dolor y la Esperanza, expresó una profunda inquietud por el ritmo ascendente de la curva de siniestralidad. En declaraciones televisivas, el referente advirtió que de no revertirse la dinámica actual, la provincia finalizará el ciclo con un saldo trágico superior al del año pasado, lo que refleja la urgencia de reestructurar las intervenciones gubernamentales en la materia.
Para frenar la escalada de fatalidades, la organización social remarcó la necesidad imperiosa de coordinar acciones directas entre los organismos estatales y la comunidad. Entre las medidas prioritarias señaladas para mitigar los riesgos en la vía pública se destacan:
Sanción y fiscalización: Incrementar de forma sostenida la presencia de operativos de control de tránsito en puntos estratégicos.
Educación vial: Implementar campañas continuas de sensibilización dirigidas tanto a conductores de vehículos como a peatones.
Responsabilidad al volante: Extremar el cumplimiento de los límites de velocidad permitidos y erradicar por completo la conducción bajo los efectos del alcohol.
Finalmente, Chirino enfatizó que el propósito central de la entidad es evitar que más familias deban afrontar la pérdida irremplazable de un allegado, e instó a asumir el respeto por las normas de tránsito como un compromiso colectivo indispensable para resguardar la vida en el espacio público.